Comar pide 7.6% más ante recorte de ACNUR que amenaza la atención a refugiados
Ciudad de México. La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) solicitó un aumento presupuestal de 7.6 por ciento para el próximo año, argumentando que la reducción del financiamiento del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) pone en riesgo programas clave de atención e integración.
Según Comar, el presupuesto actual de 109 millones 216 mil pesos debería crecer hasta 117 millones 595 mil pesos para 2027, a fin de cubrir servicios esenciales que incluyen asesoría legal, protección temporal, atención psicosocial y apoyos para la inserción laboral y educativa de personas solicitantes de asilo.
El reclamo llega a pesar de que, por proyecciones oficiales citadas por la propia Comar, el número de peticionarios de asilo en el país podría bajar casi 61 por ciento. La comisión advierte que una caída en llegadas no elimina la necesidad de recursos: los procesos de refugio y la atención de casos complejos requieren continuidad y fondos estables, explicaron fuentes de la institución.
El recorte de Acnur, detalló Comar, reduce la capacidad de respuesta conjunta con organizaciones civiles y con estaciones de primera atención en regiones de alta demanda. En la práctica, esto puede traducirse en retrasos en trámites, menor apoyo a víctimas de violencia y limitaciones para programas que facilitan la integración comunitaria de quienes obtienen protección.
La imagen que usa Comar para describir la situación es simple: frente a personas que llegan buscando seguridad, retirar recursos es como apagar parte del faro que guía su primer paso en México. Por eso la comisión pidió al Ejecutivo incluir el aumento solicitado en el paquete económico y a la ciudadanía vigilar que esos recursos se apliquen con transparencia y eficacia.
Especialistas consultados por Comar sugieren soluciones complementarias: fortalecer alianzas con la sociedad civil, diversificar fuentes de financiamiento y priorizar la eficiencia en la atención. Para la comisión, la alternativa no es recortar servicios, sino reordenar y asegurar recursos que garanticen protección y derechos.
La petición de Comar llega en un momento de ajustes presupuestarios y debate público sobre migración y asilo. El siguiente paso es que la solicitud sea evaluada en la propuesta de gasto federal; si no se aprueba, la comisión advierte que tendrá que reducir algunos programas o depender más de donaciones internacionales, lo que aumenta la incertidumbre sobre la continuidad de la ayuda.
Fuente: Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
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