Congreso avala intervención en juchitán para mantener la calma
Oaxaca de Juárez, Oax., 25 de septiembre de 2026.
El Gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, celebró hoy la decisión del Congreso del Estado, que con 35 votos a favor y cero en contra aprobó la desaparición de poderes del Honorable Ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza. Según un comunicado del Gobierno de Oaxaca, la determinación busca recuperar la gobernabilidad y reducir tensiones en ese municipio del Istmo.
El dictamen aprobado por el Congreso local, de acuerdo con la propia legislatura, argumenta la necesidad de una intervención temporal para garantizar la prestación de servicios básicos y la seguridad pública. El voto unánime —dijo el Congreso del Estado— refleja la urgencia de actuar ante la situación que ha generado preocupación entre habitantes y autoridades estatales.
Para los juchitecos, la noticia generó reacciones encontradas. Vecinos consultados en el centro y en colonias populares expresaron alivio por la promesa de mayor orden y continuidad en el agua, alumbrado y recolección de basura. Al mismo tiempo, hubo quienes manifestaron inquietud por la pérdida temporal de sus representantes electos y pidieron que la intervención sea transparente, con plazos claros y mecanismos de participación ciudadana.
Fuentes del Congreso informaron que en los próximos días se detallarán las medidas administrativas a seguir y los nombres de las autoridades provisionales que asumirán funciones para evitar vacíos en la gestión municipal. El Gobierno de Oaxaca dijo que acompañará estos pasos con acciones encaminadas a la reconciliación local y la protección de derechos sociales.
La desaparición de poderes es una medida excepcional que, en la práctica, busca restablecer el funcionamiento del municipio. Para que cumpla su propósito, especialistas en derecho y actores comunitarios consultados por este diario coincidieron en la necesidad de dos condiciones: que el proceso sea breve y que se mantenga la transparencia en el manejo de recursos públicos y en la convocatoria a cualquier eventual mecanismo electivo o de rendición de cuentas.
Desde una perspectiva ciudadana, la intervención plantea preguntas concretas: ¿cómo se garantizará la continuidad de servicios esenciales? ¿qué salvaguardas habrá para la representación política de las mayorías locales? ¿qué mecanismos de control y participación podrán ejercer las organizaciones sociales y las y los ciudadanos durante este período?
Este medio consultó los posicionamientos oficiales del Gobierno de Oaxaca y del Congreso del Estado para reconstruir los hechos y las motivaciones del acuerdo. Ambas instituciones insistieron en que la medida es temporal y orientada a preservar la paz pública y la estabilidad administrativa en Juchitán.
En un contexto donde la confianza en las instituciones es clave, el reto ahora es convertir la intervención en un puente hacia la normalidad: restablecer servicios, reparar la relación entre autoridades y ciudadanía, y fijar una hoja de ruta clara para el retorno de la vida democrática municipal. El Gobierno de Oaxaca y el Congreso del Estado tienen la oportunidad de demostrar que una medida extraordinaria puede acompañarse de transparencia, participación y respeto a los derechos de la comunidad.
Fuente: Gobierno de Oaxaca; Congreso del Estado de Oaxaca.
