Oaxaca de Juárez, Oax.— Jesús Emilio Martínez Álvarez, exgobernador de Oaxaca y una de las figuras que marcaron la política estatal durante las últimas décadas, falleció este viernes a los 81 años.
Contador público de profesión y político de larga trayectoria, Martínez Álvarez ocupó prácticamente todos los niveles de responsabilidad en la vida pública oaxaqueña. Fue presidente municipal de Oaxaca de Juárez, diputado federal, secretario general de Gobierno y gobernador de Oaxaca entre 1985 y 1986, cargo al que llegó tras la salida de Pedro Vázquez Colmenares.
Sin embargo, su influencia política trascendió los cargos que ocupó. Martínez Álvarez fue también formador, mentor y articulador de una generación de políticos oaxaqueños, entre los que destaca Gabino Cué Monteagudo, quien décadas después llegaría a la gubernatura del estado.
La relación entre ambos se remontaba a años atrás. Cuando Martínez Álvarez trabajaba junto a Manuel Camacho Solís en el gobierno del entonces Distrito Federal, Cué se incorporó a su equipo como asesor, iniciando una relación política que se prolongaría durante décadas.
Con el paso de los años, esa relación se trasladó al terreno político. Martínez Álvarez se convirtió en una de las figuras fundamentales para la construcción de una alternativa partidista al PRI en Oaxaca y para el desarrollo político de Cué, quien posteriormente sería presidente municipal de Oaxaca de Juárez, senador y, finalmente, gobernador del estado entre 2010 y 2016.
De gobernador priista a constructor de la oposición
La trayectoria de Martínez Álvarez estuvo estrechamente ligada al PRI durante buena parte de su vida pública. Sin embargo, posteriormente rompió con ese partido y se incorporó al proyecto de Convergencia por la Democracia, organización política que años después se transformaría en el actual Movimiento Ciudadano.
Martínez Álvarez fue fundador y una de las figuras fundamentales de Convergencia, particularmente en Oaxaca, desde donde participó en la construcción y consolidación de una nueva fuerza política que buscaba abrir espacios frente al predominio que durante décadas había mantenido el PRI.
Su incorporación a Convergencia significó también un punto de inflexión en la política estatal. Desde esa plataforma contribuyó a articular grupos y liderazgos que buscaban disputar al PRI el control político de Oaxaca. En torno a Martínez Álvarez se conformó un importante grupo político al que se acercó Gabino Cué y que tuvo un papel relevante en la reorganización de la oposición durante los primeros años del siglo XXI.
Convergencia se convirtió posteriormente en uno de los principales vehículos políticos de Cué. En 2004 participó como candidato opositor a la gubernatura y, seis años después, encabezó la coalición que consiguió la primera alternancia partidista en Oaxaca después de décadas de gobiernos priistas.
Paradójicamente, la historia política volvió a reunirlos en el gobierno. En 2011, ya como gobernador, Gabino Cué nombró a su antiguo mentor secretario general de Gobierno de Oaxaca, responsabilidad que Martínez Álvarez desempeñó hasta 2013.
Una figura de varias generaciones
La carrera de Jesús Martínez Álvarez atravesó distintas etapas de la política mexicana: desde el predominio del PRI durante el siglo XX hasta el surgimiento de nuevas fuerzas partidistas y la alternancia política en Oaxaca.
Su capacidad para negociar, construir acuerdos y, especialmente, formar nuevos cuadros políticos le permitió mantener influencia más allá de los periodos en los que ocupó responsabilidades públicas. Fue parte de una generación para la que la política se construía tanto desde las instituciones como mediante el diálogo, los acuerdos regionales y la formación de nuevos liderazgos.
Su legado, por ello, no puede entenderse únicamente a partir de los cargos que desempeñó. Martínez Álvarez fue gobernador, legislador, operador político, fundador y constructor de organizaciones partidistas y mentor de figuras que posteriormente ocuparían algunas de las principales posiciones de poder en Oaxaca.
También fue protagonista de una transformación política que él mismo ayudó a impulsar: pasó de gobernar Oaxaca bajo las siglas del PRI a participar en la fundación y construcción de Convergencia —partido que evolucionaría hasta convertirse en Movimiento Ciudadano— y a contribuir al desarrollo de una oposición que años después conseguiría la alternancia en el gobierno estatal.
Con su fallecimiento desaparece uno de los representantes de una generación que durante décadas participó directamente en la construcción, las rupturas y las transformaciones del sistema político oaxaqueño.
La muerte de Jesús Martínez Álvarez cierra así un capítulo de la historia política de Oaxaca, pero deja una influencia que permanece en los partidos, gobiernos y dirigentes que contribuyó a formar a lo largo de su trayectoria.
