Masiva participación en la trigésima carrera “Mtro. Nahúm Carreño Vásquez”
Oaxaca de Juárez, Oax., 20 de septiembre de 2026. Con la participación de más de 4 mil 500 personas se celebró la XXX edición de la carrera atlética en honor al maestro Nahúm Carreño Vásquez, una tradición que reunió a atletas, docentes, trabajadoras y trabajadores, estudiantes e integrantes de la comunidad de la Universidad Autónoma «Benito Juárez» de Oaxaca, según informó la propia universidad.
La salida y llegada en los espacios universitarios contó con un ambiente festivo: familias, voluntarios y ambulancias de apoyo acompañaron el recorrido. Los participantes destacaron la variedad de edades y niveles, desde quienes buscaban mejorar su marca personal hasta quienes acudieron por la convivencia y la salud. La organización, explicó la universidad, habilitó puntos de hidratación y atención médica para garantizar la seguridad de las y los corredores.
Más allá del esfuerzo físico, la carrera volvió a funcionar como un recordatorio del legado por el que se homenajea al maestro Nahúm Carreño Vásquez, figura vinculada al fomento del deporte universitario. Para muchas y muchos asistentes, la competencia es también una manera de mantener viva la memoria colectiva y de reforzar el sentido de comunidad dentro y fuera del campus.
En declaraciones del comité organizador, recogidas por la Universidad Autónoma «Benito Juárez» de Oaxaca, la edición treinta consolidó la participación ciudadana y la coordinación entre instancias universitarias y autoridades locales. La logística incluyó señalización de la ruta, servicio médico y control vial en puntos estratégicos para minimizar afectaciones y garantizar la movilidad.
Participantes y organizadores coincidieron en que el evento tiene un impacto cotidiano: promueve hábitos de vida saludables, facilita la convivencia intergeneracional y visibiliza la necesidad de espacios públicos para la práctica deportiva. Sin embargo, también se reconocieron retos pendientes, como la inversión sostenida en infraestructura, programas de formación deportiva y estrategias para ampliar la participación de barrios y comunidades rurales cercanas.
La carrera dejó imágenes de corredores cruzando la meta entre aplausos, niños animando desde la banqueta y grupos de trabajadores universitarios que, con camisetas alusivas, dieron muestra de que la memoria institucional puede combinarse con la alegría y la exigencia física. Para quienes organizan, la lección es clara: eventos como este funcionan como puente entre la universidad y la sociedad, y requieren continuidad y recursos para potenciar sus beneficios sociales.
Datos oficiales y testimonios de la jornada fueron proporcionados por la Universidad Autónoma «Benito Juárez» de Oaxaca. La expectativa ahora apunta a consolidar estas prácticas comunitarias en políticas públicas locales que fortalezcan la salud, la cultura física y la cohesión social.
