A 20 años, brad will sigue exigiendo respuestas en Oaxaca
Sección 22 recordó al periodista independiente asesinado en 2006 y volvió a señalar la deuda de justicia que persiste en la entidad.
Oaxaca, Oax. — Hace veinte años, el 27 de octubre de 2006, Bradley Roland Will, conocido como Brad Will, murió mientras documentaba los enfrentamientos que sacudían la ciudad. Su muerte, ocurrida en medio del conflicto social vinculado a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, quedó marcada por la violencia, la polémica y, sobre todo, la impunidad que hasta hoy mantiene abiertas más preguntas que respuestas.
Según El Imparcial de Oaxaca, este aniversario fue motivo de memoria y reclamo: la Sección 22 del magisterio estatal recordó al periodista y reafirmó que el caso es una deuda pendiente con la justicia. Para familiares, colectivos de periodistas y organizaciones de derechos humanos, la exigencia es la misma que al inicio, que se investigue a fondo, que rindan cuentas quienes participaron y que se garantice la protección de quienes informan en zonas de conflicto.
Brad Will, reportero independiente vinculado a redes de comunicación alternativa, llegó a Oaxaca para cubrir un proceso social que, en ese momento, colocó a la entidad en el centro de la atención nacional. Documentar no fue un acto neutro; fue, para muchos, un servicio público que puso en evidencia abusos, fuerzas parapoliciales y la vulnerabilidad de la ciudadanía. Veinte años después, la narrativa de quienes vivieron aquellos días sigue presente en las calles y en los archivos.
El saldo de investigaciones parciales, acusaciones sin sentencia y la falta de una resolución clara han alimentado la sensación de impunidad. Expertos consultados en su momento señalaron deficiencias en la cadena de indagatorias y en la coordinación entre autoridades locales y federales. La memoria colectiva reclama que esos vacíos no queden en el olvido y que se atienda la demanda de verdad y reparación.
Más allá del caso puntual, la figura de Brad Will sirve como recordatorio de los riesgos que enfrentan quienes cubren protestas y conflictos sociales. Organizaciones defensoras de la libertad de expresión insisten en la necesidad de protocolos de protección, investigación independiente y la capacitación de cuerpos policiales para evitar el uso desproporcionado de la fuerza contra comunicadores y manifestantes.
En un contexto donde la participación ciudadana y la información veraz son pilares de la democracia, la exigencia es clara: justicia efectiva y medidas que eviten repetir tragedias. La Sección 22, según reporta El Imparcial de Oaxaca, exige no solo recordar, sino que las instituciones actúen para cerrar una herida abierta desde hace dos décadas.
Restaurar la confianza implica reabrir líneas de investigación, transparentar avances y escuchar a las víctimas y sus familias. Para Oaxaca, para quienes cubren la noticia y para la sociedad mexicana en su conjunto, el caso Brad Will sigue siendo una prueba sobre la capacidad del Estado para responder a la demanda de justicia.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca
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