Cien niños abandonan la escuela en Chenalhó tras denuncias de drogación por grupo armado
Documentos oficiales apuntan a un vacío de seguridad y el cierre de clases en la comunidad de Tzanembolom desde febrero de 2024
CHENALHÓ, Chiapas. Al menos 100 menores dejaron de asistir a la escuela en la localidad conocida como Fracción Tzanembolom, en Chenalhó, tras denuncias de que un grupo armado habría drogado a varios niños, según documentos de la Secretaría de Educación de Chiapas. La misma dependencia confirma que en esa comunidad no hay clases desde febrero de 2024 porque “no han podido ser atendidos debido a que la localidad es el epicentro del conflicto social”.
La falta de clases es solo una cara del problema. La Guardia Nacional reporta 2,967 patrullajes en el municipio en casi tres años, pero sin ninguna detención ni aseguramiento de armas, según datos de la propia corporación. Esa estadística, en palabras de vecinos, refleja un vacío de protección que obliga a padres y madres a mantener a los niños en casa por temor a más incidentes.
Padres y autoridades comunitarias han pedido investigaciones claras sobre las acusaciones de drogación. Hasta ahora no hay registros públicos de consignaciones ni de avances judiciales que confirmen responsabilidades, lo que mantiene la incertidumbre y el riesgo de que el abandono escolar se consolide.
La interrupción de la escuela afecta más que los aprendizajes: rompe rutinas, alimenta el aislamiento y debilita redes comunitarias que, en muchos pueblos de Chiapas, son la primera línea de protección social. En Fracción Tzanembolom, la escuela no solo enseña lectura y números; ofrece espacios seguros donde se detectan problemas de salud, malnutrición y violencia. Su cierre aumenta la vulnerabilidad de los niños.
La situación plantea preguntas urgentes para las instancias estatales y federales: ¿qué estrategias se activarán para garantizar investigaciones transparentes sobre las denuncias? ¿Cómo se protegerá a las niñas y niños para que regresen a clases? La Secretaría de Educación de Chiapas y la Guardia Nacional figuran entre las autoridades con información clave, por lo que la comunidad exige respuestas y acciones concretas.
Organizaciones civiles y docentes han propuesto medidas inmediatas que combinan seguridad y atención social: rutas escolares protegidas, brigadas de salud y apoyo psicosocial para los menores y sus familias. También piden que cualquier intervención vaya acompañada de diálogo con autoridades municipales y usos de la justicia comunitaria cuando aplique, para reconstruir confianza.
La historia de Chenalhó no es solamente un problema de cifras; son niños y niñas que hoy no tienen aula. La comunidad espera que las autoridades actúen con rapidez y transparencia. Por ahora, la prioridad para las familias es simple y humana: que los menores vuelvan a la escuela con seguridad y que la investigación sobre las denuncias avance sin dilaciones.
Fuentes: Secretaría de Educación de Chiapas; Guardia Nacional; testimonios de padres y autoridades comunitarias de Fracción Tzanembolom consultados para este reportaje.
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