Pan de muerto sube de precio y beneficia al pan oaxaqueño frente al importado
Consumidores prefieren el producto local por frescura y tradición, mientras alza en insumos obliga a ajustar precios
Oaxaca de Juárez — Como cada octubre, las panaderías se llenan de aromas a naranja, manteca y anís, pero este año el olor llega acompañado de una preocupación: el precio del pan de muerto ya está más alto. Panaderos consultados por El Imparcial de Oaxaca aseguran que el aumento en insumos —harina, azúcar, manteca, huevos y el costo de la energía— ha trasladado la presión directamente al consumidor.
“Los insumos subieron y no pudimos absorber todo. Algunos tuvimos que reducir el peso de la pieza, otros subir el precio un poco”, dice una panadera de la zona centro, quien pide mantener su nombre en reserva. En esa conversación emergen cifras con rango: según los propios productores, los costos han subido entre un 10 y hasta un 40 por ciento en el último año, dependiendo del insumo y del proveedor.
El aumento ha cambiado también el mapa de compras. Consumidores consultados por El Imparcial de Oaxaca prefieren el pan oaxaqueño frente al importado de la Ciudad de México. La razón no es solo precio: muchos señalan que el producto local llega más fresco, con sabores que reconocen desde la infancia y con menor costo de traslado.
Para familias con presupuestos ajustados, cada peso cuenta. Varios compradores relatan que ahora comparan tamaños y promueven la compra en las panaderías de barrio. “Si me ahorro en el pasaje y además apoyo a la panadería de la colonia, mejor”, comenta un consumidor que acude cada año por pan de muerto para la ofrenda de la familia.
Los panaderos, por su parte, aplican estrategias para mantener clientes: ofertas por pieza y por kilo, versiones más pequeñas y promociones por compra múltiple. Algunos han optado por ingredientes locales o por recetas que requieren menos grasa sin perder el sabor tradicional.
Este fenómeno no es aislado: los cambios en los precios internacionales de granos, la logística y el aumento en el costo de la energía y el transporte empujan al alza los costos de producción. Ante esto, panaderos de Oaxaca piden apoyos orientados: reducción temporal en impuestos municipales a la venta de pan, programas de compra consolidada de insumos para pequeñas panaderías y capacitación para procesos más eficientes.
En tono constructivo, representantes comunitarios plantean que promover la compra local no solo sostiene el empleo sino la cultura gastronómica. “Comprar pan de muerto hecho aquí es invertir en la vecindad, en tradiciones que no se exportan”, señala una promotora cultural de la ciudad.
La receta para enfrentar la alza, dicen productores y consumidores, combina solidaridad local y políticas públicas prácticas: apoyos puntuales para insumos, facilidades para el acceso al combustible y programas que fortalezcan a las microempresas del sector. Mientras tanto, la gente decide en la tienda: sabor, tradición y bolsillo pesan a la hora de elegir qué pan irá a la ofrenda.
La información sobre el impacto en precios y las opiniones recogidas provienen de reportes y entrevistas realizadas por El Imparcial de Oaxaca. Si la tendencia continúa, este Día de Muertos será una liturgia de recuerdos y, para muchos, una lección sobre cómo las subidas de insumos transforman hasta las tradiciones más queridas.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
