Indigna a Oaxaca el asesinato de hamurabi huesca
Comunidad y organizaciones exigen investigación exhaustiva tras la muerte del director de Pinotepa Comunica
La noticia de la muerte de Hamurabi Huesca Manzano, director del portal de noticias Pinotepa Comunica, ha provocado consternación en la región y encendió nuevas alarmas sobre la seguridad de quienes informan en Oaxaca. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmó que investiga los hechos y señaló que ya fue abierta una carpeta de investigación, según el comunicado difundido por la dependencia.
Huesca era una referencia local: su trabajo combinaba información comunitaria, denuncias sobre servicios públicos y relatos de la vida cotidiana en la costa oaxaqueña. Vecinos y colegas describen su labor como cercana, muchas veces capaz de transformar una queja vecinal en una exigencia pública que obligaba a las autoridades a responder.
Organizaciones defensoras de la libertad de expresión, entre ellas Artículo 19 y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), exigieron que la investigación determine si este crimen estuvo relacionado con su actividad periodística. Ambas organizaciones recordaron que México sigue siendo uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo y pidieron medidas urgentes para proteger a comunicadores y comunicadoras en Oaxaca.
Por su parte, desde Pinotepa Comunica sus colegas lamentaron la pérdida y pidieron a las autoridades “investigar con transparencia y sin dilación”. La exigencia más repetida en los mensajes públicos y en las conversaciones en la comunidad es una: que este caso no quede en la impunidad.
La muerte de Huesca golpea a una comunidad que ya arrastra carencias en seguridad, servicios y oportunidades. Para muchas personas de la región, la prensa local es la ventana que conecta sus demandas con las respuestas oficiales; cuando esa ventana se rompe, la sensación de vulnerabilidad se profundiza.
Quedan preguntas abiertas: cuál fue el móvil, si existen líneas de investigación claras, y qué acciones concretas tomarán las autoridades para garantizar la seguridad de otros periodistas en la zona. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca indicó que dará seguimiento al caso, pero familiares y organizaciones piden que las respuestas lleguen rápido y con resultados.
Este crimen no es solo una estadística; es una voz que se apaga y una comunidad que exige justicia. Mientras las autoridades avanzan en las pesquisas, la sociedad civil y los medios locales han llamado a la solidaridad, a documentar hechos y a mantener viva la discusión sobre la protección de la libertad de expresión en Oaxaca.
Fuente: Fiscalía General del Estado de Oaxaca, Pinotepa Comunica, Artículo 19, Comité para la Protección de Periodistas.
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