Rastro de miedo en Morelos tras apuñalamientos y varias desapariciones
Alerta en la UAEM tras la muerte de una estudiante extranjera y otros casos recientes
Meses de marzo a junio dejaron una cadena de desapariciones y muertes que hoy sacuden a la comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Según la Fiscalía General del Estado de Morelos, tres alumnas fueron reportadas como desaparecidas entre marzo y junio y posteriormente localizadas sin vida. En abril de 2025 se registró el deceso de otra estudiante, y recientemente la joven española Claudia Tacoronte, que cursaba una estancia en la UAEM, fue apuñalada y murió.
La UAEM, en comunicados consultados por este periódico, ha reconocido la gravedad del problema y confirmó que las víctimas estaban vinculadas a la misma comunidad universitaria. La Fiscalía informó que mantiene abiertas las investigaciones para identificar responsabilidades y establecer posibles patrones entre los casos.
Familiares y compañeras de las víctimas relatan una sensación creciente de inseguridad en el campus y en zonas aledañas: estudiantes que cambian rutas, padres que reclaman guardias y luz en los accesos, y colectivos que piden protocolos de atención rápida cuando una joven desaparece. Organizaciones civiles, como el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, han señalado la necesidad de medidas urgentes de prevención y perspectiva de género en las pesquisas.
Los hechos tienen un doble impacto: además del sufrimiento de las familias, erosionan la confianza en las instituciones encargadas de la seguridad y dejan a comunidades educativas en estado de alerta. Expertos en políticas públicas consultados por este diario señalan que la respuesta no puede limitarse a actos punitivos; requiere inversión en prevención, atención psicológica a víctimas y familiares, mejoras en iluminación y transporte seguro, y protocolos claros dentro de las universidades.
La Fiscalía General del Estado de Morelos asegura estar trabajando con peritajes, entrevistas y colaboración institucional, mientras la UAEM ha anunciado revisiones de seguridad y mesas de diálogo con estudiantes. Sin embargo, familiares y colectivos exigen acciones concretas y plazos claros: no bastan los comunicados, piden resultados que eviten que más vidas se sumen a esta lista.
Para avanzar se necesitan tres pasos concretos: garantizar investigación rápida y con perspectiva de género, proteger a las comunidades universitarias con medidas preventivas visibles, y abrir canales de atención y reparación a las familias. Solo así podrá recuperarse la confianza y construirse una comunidad donde las mujeres no vivan con miedo.
Fuentes: Fiscalía General del Estado de Morelos; Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM); testimonios de familiares y organizaciones civiles consultadas por este periódico.
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