Zoé Robledo llama al diálogo tras movilizaciones en el IMSS
Director del IMSS reconoce el derecho a la protesta y propone mesas de trabajo para atender demandas laborales
Ciudad de México. Ante las recientes movilizaciones de trabajadores en activo, jubilados y pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el director general, Zoé Robledo, pidió este martes abrir canales de diálogo para resolver las inconformidades que han puesto tensión en la operación del instituto.
«Reconozco el derecho de los empleados a expresar inconformidades», dijo Robledo, según el comunicado del IMSS, y aseguró que la institución mantiene la disposición para negociar y atender las demandas relacionadas con la operación del Instituto y las condiciones laborales.
Las protestas, convocadas por agrupaciones de personal operativo y por sectores de jubilados y pensionados, buscan visibilizar problemas que, según dirigentes sindicales como el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), incluyen la falta de plazas, condiciones laborales y revisiones en prestaciones. El SNTSS ha pedido mesas formales de negociación y ha denunciado que algunas unidades enfrentan presión por falta de personal.
Desde la dirección del IMSS, la respuesta ha sido resolver diferencias mediante diálogo y garantizar la continuidad de los servicios. En el mismo comunicado, la institución afirmó que trabaja para que los servicios esenciales no se vean interrumpidos y que se instalarán mesas de trabajo con representantes de los distintos grupos.
La tensión se siente, en términos prácticos, en la posibilidad de retrasos o ajustes en la operatividad cotidiana del instituto, que atiende a millones de derechohabientes. Para la ciudadanía, cualquier conflicto laboral en el IMSS puede traducirse en largas esperas para consultas, trámites o cirugías programadas; por eso Robledo subrayó la necesidad de resolver las diferencias sin afectar la atención.
Analistas consultados por este medio señalan que el escenario exige tres elementos: voluntad de ambas partes para negociar, claridad en los plazos para responder demandas puntuales y mecanismos de seguimiento transparentes. Sin estos ingredientes, la presión social y las movilizaciones podrían alargarse.
El llamado de Robledo a la mesa no solo es una invitación formal. Es también un reconocimiento de que las instituciones de salud deben funcionar como puentes entre trabajadores y usuarios: si el puente se agrieta por malas condiciones laborales, la travesía de millones de pacientes se complica.
El IMSS y el SNTSS coincidieron en su intención de mantener el diálogo abierto. Ahora falta ver si las primeras reuniones producen acuerdos concretos sobre plazas, condiciones y garantías para jubilados y pensionados. Para los derechohabientes, la expectativa es clara: que la resolución priorice la atención y el bienestar colectivo.
Fuente: IMSS y Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
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