Sin solución, mantienen protestas en el ISSSTE

Oaxaca.- La esperanza de una mejora se desvanece para el personal del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Oaxaca, quienes cumplen esta semana casi dos meses de plantón y denuncias por la persistente falta de insumos médicos esenciales y un clima de maltrato laboral que, aseguran, no ha encontrado eco en las autoridades.

Lo que comenzó como un llamado de atención se ha convertido en una prolongada vigilia. Los pasillos y áreas comunes del ISSSTE se han transformado en escenarios donde médicos, enfermeras y personal administrativo exponen su frustración, no solo por las carencias que dificultan su labor diaria, sino también por el ambiente laboral que, describen, se ha vuelto insostenible.

Fuentes cercanas a las protestas, que prefieren mantener el anonimato por temor a represalias, han compartido con El Imparcial de Oaxaca testimonios que pintan un panorama desalentador. Hablan de la escasez de materiales básicos como guantes, cubrebocas, medicamentos e incluso equipo de protección, elementos que son fundamentales para garantizar la seguridad tanto del personal como de los pacientes. Es como querer construir una casa sin los ladrillos necesarios, explican, un esfuerzo que se vuelve agotador e ineficiente.

Pero la problemática no se detiene en la falta de recursos. Las denuncias sobre maltrato laboral son igualmente graves. Se refieren a presiones indebidas, falta de reconocimiento a su esfuerzo y un trato que consideran denigrante por parte de algunos mandos superiores. Este ambiente, sumado a las largas jornadas y la presión por atender a los derechohabientes con recursos limitados, ha generado un desgaste físico y emocional considerable entre quienes dedican su vida al servicio público de la salud.

La ciudadanía, beneficiaria directa de los servicios del ISSSTE, observa con preocupación esta situación. Padres de familia que necesitan medicinas para sus hijos, adultos mayores que requieren atención especializada, todos ellos se ven afectados por esta crisis interna. La falta de insumos y el desánimo del personal se traducen en demoras en la atención, listas de espera más largas y, en última instancia, una calidad en el servicio que se ve mermada.

Un llamado a la acción y al diálogo

Las demandas del personal son claras: la dotación inmediata de insumos médicos, la mejora de las condiciones laborales y la garantía de un trato digno y respetuoso. Han intentado establecer mesas de diálogo con las autoridades federales y estatales, pero hasta el momento, aseguran, las respuestas han sido insuficientes o inexistentes. La sensación es de olvido, como si sus voces no lograran traspasar los muros de la burocracia.

La comunidad oaxaqueña, que confía en el ISSSTE para la atención de su salud, espera que esta situación no se prolongue más. Es fundamental que las autoridades competentes atiendan estas demandas con la urgencia que merecen. No se trata solo de resolver un conflicto laboral, sino de garantizar el derecho a la salud de miles de familias oaxaqueñas, y de reconocer la invaluable labor de quienes, a pesar de las adversidades, siguen al pie del cañón para servir a la sociedad.

Este medio continuará dando seguimiento a este caso, buscando mantener informada a la ciudadanía y promoviendo un espacio para el diálogo constructivo que permita encontrar soluciones duraderas y mejorar la atención en el ISSSTE.

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