Seis años después, familias de San Mateo del Mar exigen capturas de todos los responsables
San Mateo del Mar, Oaxaca. A seis años de la masacre que dejó 15 víctimas, las familias reconocen la condena de 220 años impuesta a Inocencio Irizar, pero insisten en que la sentencia es insuficiente si no se captura a quienes participaron o instigaron los hechos.
Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, los parientes de las víctimas se reunieron en la comunidad para recordar a sus muertos y para exigir a las autoridades estatales y federales que actúen con rapidez y transparencia. “No basta una sentencia si los demás siguen libres”, dijeron representantes de las familias en la protesta, según la crónica del medio.
La condena de 220 años contra Irizar —reconocida por los familiares— representa un avance judicial que, desde su perspectiva, confirma la responsabilidad de al menos una persona. Sin embargo, las voces que vienen del Istmo de Tehuantepec reclaman una investigación completa: quieren conocer quiénes ordenaron, financiaron o auxiliaron la agresión y piden que esos nombres terminen tras las rejas.
El reclamo de las familias aporta una lectura más amplia: la justicia no es solo una sentencia simbólica, sino la captura y el juicio de todos los implicados, la reparación del daño y medidas efectivas para prevenir que hechos similares se repitan. Para muchas personas de San Mateo del Mar, la impunidad sobre otros posibles responsables erosiona la confianza en las instituciones encargadas de procurar justicia.
Organizaciones locales y defensores de derechos humanos han señalado la necesidad de reforzar la investigación con peritajes independientes, protección para testigos y coordinación interinstitucional. También piden que las autoridades informen con claridad los avances y los obstáculos del caso, a fin de evitar rumores y desconfianzas que aumenten el dolor de las familias.
En términos prácticos, las demandas incluyen órdenes de aprehensión ejecutadas, esclarecimiento de la cadena de mando y medidas de reparación integral para los sobrevivientes y las familias de las víctimas. A la par, la comunidad exige políticas públicas que atiendan las causas profundas de la violencia en la región, desde la falta de acceso a la justicia hasta la ausencia de programas de prevención y convivencia.
El reclamo de San Mateo del Mar es también una llamada a la participación ciudadana: las familias pidieron a la sociedad civil, medios y organizaciones que mantengan el caso en la agenda hasta que se haga justicia plena. “Recordar a los nuestros no es venganza, es exigir la verdad y la seguridad para quienes quedaron”, dijo una de las voceras, citada por El Imparcial de Oaxaca.
Seis años después, la comunidad espera que la condena conocida sea apenas un paso y no la última palabra. Las familias advierten que seguirán exigiendo resultados concretos: detenciones, investigaciones claras y medidas para que nunca más una tragedia así quede a medias.
Mientras tanto, organismos locales y nacionales observan el caso y subrayan la importancia de que las autoridades rindan cuentas. La exigencia es simple y potente: justicia completa, no parches.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
