Ulises mejía desafía a monreal y exige apoyo urgente para productores de frijol
San Lázaro. — El alcalde y dirigente político Ulises Mejía volvió a poner en el centro la crisis del campo al cruzar públicamente al gobernador David Monreal y exigir medidas concretas para los productores de frijol, quienes enfrentan pérdida de cosechas, bajos precios y altos costos de producción, según declaraciones del propio Mejía.
La diferencia entre ambas figuras se hizo visible en la Cámara de Diputados, donde —según asistentes— se vivió un clima tenso que terminó en abucheos a los que Monreal atribuyó responsabilidad a «tres diputados». El reclamo público de Mejía, sin embargo, desvió la conversación hacia las necesidades inmediatas de las familias campesinas y las implicaciones sociales de la falta de apoyos.
Ulises Mejía, en una intervención ante medios y legisladores, pidió al gobierno federal y a la Secretaría de Agricultura actuar con programas de compra de garantía, subsidios a insumos y mecanismos de aseguramiento para evitar que productores vendan a pérdida o abandonen sus parcelas. «No es solo política, son vidas y comunidades que dependen del frijol», dijo Mejía, según testimonios de periodistas presentes.
El gobernador David Monreal, por su parte, reconoció el malestar y calificó los abucheos como un síntoma de descontento, apuntando hacia tres diputados que, afirmó, tenían responsabilidad en la organización de la protesta. Esa acusación generó más malestar entre legisladores de distintas fracciones y encendió las alarmas sobre fricciones internas de Morena de cara al ciclo electoral 2027.
Detrás del cruce están problemas concretos que impactan en la vida cotidiana: familias que dependen de la cosecha para comer y pagar la escuela de sus hijos, comerciantes locales que ven caer su actividad y municipios con menor recaudación. Productores consultados en Zacatecas y estados vecinos han señalado la necesidad de compras de garantía y esquemas de crédito blandos; esas demandas fueron retomadas por Mejía como urgentes.
Desde la perspectiva institucional, la petición de Mejía plantea dos retos: coordinar a la Secretaría de Agricultura con las instancias estatales para diseñar apoyos focalizados, y que la Cámara de Diputados apruebe partidas o mecanismos adicionales sin que la disputa política frene la respuesta. La tensión pública entre dirigentes complicaría, advierten legisladores consultados, la negociación presupuestal que define recursos para el campo.
Lo que está en juego va más allá de un enfrentamiento entre actores políticos. Como recordó Mejía, citado por medios presentes, el reto es retener población en el medio rural y garantizar seguridad alimentaria. Las propuestas que ha levantado incluyen compras gubernamentales para acopiar frijol a precios mínimos, apoyos para fertilizantes y combustible agrícola, y seguros que cubran pérdidas por clima extremo.
Analistas y algunos diputados consultados ven en el cruce también un anclaje hacia 2027: ambos líderes fortalecen perfiles políticos y buscan consolidar redes de apoyo. Esa competencia, sin embargo, corre el riesgo de desplazar el foco de la urgencia social si no se traduce en políticas públicas rápidas y con resultados medibles.
La pregunta ahora es si el gesto público de Ulises Mejía logrará mover decisiones en la Secretaría de Agricultura y en el Presupuesto de Egresos, o si la disputa política acabará diluyendo la capacidad de respuesta. Mientras tanto, familias productoras esperan definiciones que eviten pérdidas mayores esta temporada.
En San Lázaro, la discusión continúa entre señalamientos y demandas; en los campos, la cosecha y la necesidad no esperan. Fuente: declaraciones de Ulises Mejía y del gobernador David Monreal recogidas por periodistas presentes en la Cámara de Diputados.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por La Politica online
