Uabjo refuerza la formación cívica en escuelas públicas para fomentar pensamiento crítico
Oaxaca de Juárez, Oax., 22 de septiembre de 2026.
En el marco de las actividades de «Septiembre, Mes de la Patria», la Universidad Autónoma «Benito Juárez» de Oaxaca (UABJO) anunció un paquete de acciones dirigidas a fortalecer la educación cívica en escuelas públicas del estado, con el objetivo de formar ciudadanos capaces de analizar, cuestionar y participar en la vida pública.
Según información de la UABJO y del Gobierno del Estado de Oaxaca, el programa incluye capacitación para docentes, talleres de debate escolar, módulos sobre derechos y deberes, así como materiales didácticos adaptados a contextos locales. La iniciativa busca que la enseñanza del civismo deje de ser un listado de fechas y símbolos para convertirse en un espacio donde los estudiantes aprendan a argumentar, evaluar fuentes y tomar decisiones informadas.
Para la Universidad, la clave está en vincular la academia con las escuelas: profesores universitarios ofrecerán cursos y asesorías, mientras que las escuelas recibirán recursos y estrategias metodológicas. En palabras de la UABJO, se trata de «hacer del civismo una práctica cotidiana», integrada al trabajo escolar y a la vida comunitaria.
Este enfoque plantea varios beneficios concretos. En primera, favorece la participación estudiantil: actividades como asambleas, mesas de debate y proyectos de servicio comunitario permiten que niñas, niños y adolescentes experimenten el ejercicio de la ciudadanía. En segunda, promueve el pensamiento crítico frente a la desinformación, un desafío que atraviesa a toda la sociedad.
Sin embargo, también hay retos que las autoridades reconocen. La heterogeneidad del sistema educativo oaxaqueño —con presencia de escuelas rurales, comunidades indígenas y limitaciones de infraestructura— exige materiales en lenguas originarias y estrategias culturalmente pertinentes. Además, la formación docente requiere tiempo, seguimiento y evaluación para que las metodologías perduren más allá de acciones puntuales.
Expertos consultados por este medio señalan que la sostenibilidad del programa dependerá de tres factores: asignación presupuestal estable, acompañamiento pedagógico continuo y evaluación abierta que permita ajustar prácticas según resultados. En ese sentido, la UABJO y el Gobierno del Estado han planteado trabajar de manera conjunta con las autoridades educativas municipales y con organizaciones civiles para ampliar el alcance.
La iniciativa también abre preguntas sobre la naturaleza del contenido: ¿cómo balancear la transmisión de valores cívicos con el fomento del pensamiento crítico, sin caer en dogmatismos? La apuesta de la UABJO es justamente esa tensión: formar ciudadanos informados y reflexivos, no meros seguidores de consignas. Para lograrlo, se impulsarán actividades participativas y métodos activos de enseñanza.
Para las comunidades, este esfuerzo representa una oportunidad para fortalecer el tejido social. Cuando las escuelas se convierten en espacios de diálogo y práctica democrática, los aprendizajes se trasladan al barrio, la familia y las organizaciones locales. La UABJO propone que la educación cívica sea un puente entre el conocimiento académico y la vida cotidiana de las y los oaxaqueños.
El balance inicial muestra avances importantes en visibilizar la educación cívica como prioridad, pero también la necesidad de medir impactos y garantizar continuidad. La Universidad Autónoma «Benito Juárez» de Oaxaca y el Gobierno del Estado sostienen que este es un primer paso dentro de una estrategia más amplia para consolidar una ciudadanía crítica y participativa en Oaxaca.
Este diario continuará el seguimiento del programa, entrevistando a docentes, estudiantes y autoridades para mostrar cómo se traduce en cambios concretos en las aulas y en las comunidades.
