Personal del Seguro Social exige condiciones dignas para atender a pacientes
Oaxaca. Persisten las protestas del personal del Instituto Mexicano del Seguro Social en Oaxaca y en otras partes del país. Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, trabajadores y trabajadoras han salido a las calles y a las puertas de unidades médicas para reclamar mejores condiciones laborales que les permitan atender con respeto y dignidad a las y los pacientes.
La movilización nace de problemas recurrentes: falta de personal, escasez de insumos básicos, jornadas extensas y preocupaciones por la seguridad en los centros de trabajo. Los médicos, enfermeras y personal administrativo señalan que, en ese contexto, la atención se resiente y la relación con la población derechohabiente se vuelve tensa.
Pacientes y familiares han reportado cancelaciones y demoras en citas y procedimientos programados, una consecuencia directa, dicen los propios trabajadores, de la sobrecarga y la insuficiencia de recursos. Para muchas personas, la clínica cercana es la primera línea de salud; cuando falla, también aumentan la ansiedad y el gasto familiar.
Desde la perspectiva institucional, representantes sindicales han pedido mesas de diálogo con el IMSS para acordar soluciones puntuales: contratación de personal permanente, abasto continuo de medicamentos y equipo, protocolos de seguridad y esquemas que reconozcan la experiencia del personal. En la práctica, los trabajadores buscan recuperar algo elemental: poder atender sin sacrificar su bienestar ni la dignidad de quienes llegan a recibir servicios.
Este conflicto no nace de la nada. La presión acumulada durante la pandemia dejó a muchas unidades operando al límite; ahora las fallas estructurales vuelven a asomar. Resolverlas implica presupuesto, pero también voluntad política y acuerdos rápidos que eviten mayor afectación a la población.
Propuestas prácticas que ponen sobre la mesa los asistentes a las protestas incluyen fortalecimiento de plantillas, contratación por concurso para reducir la precariedad, suministro regular de insumos y mayor coordinación entre autoridades estatales y federales para garantizar seguridad en los centros de salud. Son medidas que, si se aplican, no solo alivian a los trabajadores sino que mejoran la atención cotidiana de miles de familias.
La vía constructiva es el diálogo: tanto el personal como las autoridades del IMSS deben priorizar mesas de negociación con plazos y compromisos verificables. Mientras tanto, ciudadanos y ciudadanas deben mantenerse informados y exigir que se garantice el derecho a la salud sin poner en riesgo a quienes la brindan.
Esta nota se basa en reportes locales y en las demandas públicas que el propio personal ha expresado en las movilizaciones. El llamado es claro: invertir en la salud pública no es gasto, es protección social y respeto a la dignidad de quienes la necesitan y de quienes la brindan.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
