Sheinbaum: en México manda el pueblo y también mandamos las mujeres
La presidenta respondió a las críticas de Donald Trump y reivindicó la soberanía y la participación femenina en el gobierno.
Ciudad de México. — “¿Quién gobierna México? Porque luego andan diciendo que ‘otros gobiernan México’. No. En México gobierna el pueblo, pero también gobernamos las mujeres”, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia de prensa, según un comunicado de Presidencia.
La declaración fue una respuesta a recientes comentarios del expresidente Donald Trump que, en varios espacios públicos, pusieron en duda la autonomía del país. Sheinbaum ubicó la respuesta en términos sencillos: la legitimidad proviene de la ciudadanía y de las instituciones electas, y recordó que la presencia de mujeres en cargos de decisión ha aumentado en la administración federal.
En términos prácticos, la reivindicación tiene efectos concretos: decisiones sobre seguridad, salud, educación y políticas sociales se toman en oficinas y oficinas a las que ahora llegan más mujeres, lo que cambia prioridades y enfoques. Según datos del INEGI, la incorporación de las mujeres al mercado laboral y a la esfera pública ha mostrado avances que influencian cómo se diseñan programas sociales, aunque persisten brechas en salarios y en seguridad.
Sheinbaum no eludió retos: reconoció la persistencia de la violencia contra las mujeres, las desigualdades económicas y los problemas institucionales que aún deben resolverse. “Gobernar no es presumir, es enfrentar problemas reales”, dijo, y pidió a la ciudadanía participar y exigir resultados.
Analistas consultados por Presidencia y especialistas en política pública señalan que la respuesta presidencial busca dos objetivos: reafirmar la soberanía frente a narrativas externas y consolidar un discurso de género que conecte con votantes y funcionarias. Para muchas mujeres en el país, la presencia en puestos clave es vista como un avance simbólico y práctico; para otros sectores, los indicadores en seguridad y economía demuestran que aún hay trabajo por hacer.
En la calle, la reacción fue variada. Algunas mujeres entrevistadas por periodistas locales celebraron el mensaje: “Que se oiga: nosotras también gobernamos”, dijo una profesora de la Ciudad de México. Otros ciudadanos pidieron resultados concretos: mejores servicios, empleos y seguridad.
La respuesta de la presidencia pone el acento en la soberanía popular y en la igualdad de género como ejes de legitimidad. Queda, sin embargo, la tarea de que esos enunciados se traduzcan en políticas que mejoren la vida cotidiana: más empleo formal, mejor acceso a la salud, escuelas seguras y justicia efectiva para las víctimas. En ese camino, la invitación de Sheinbaum fue clara: que la gente participe, fiscalice y exija cumplimiento.
Fuente: Presidencia; datos de INEGI.
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