Sheinbaum llama a la inversión privada a apostar por 2026 dentro del Plan México

Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró su llamado a la iniciativa privada para sumarse al Plan México y mantener el ritmo de inversiones hacia 2026, durante un acto en el que subrayó la complementariedad entre el gasto público y el capital privado.

“Siempre que hay inversión pública se potencia con la inversión privada y esa es la invitación que hacemos hoy”, dijo Sheinbaum, según información de la Presidencia de la República. La mandataria mostró optimismo sobre las perspectivas para 2026, pero también pidió corresponsabilidad en la ejecución de proyectos que, dijo, deben traducirse en empleo y servicios para la población.

En el evento la presidenta reconoció a las 32 empresarias que encabezan los comités estatales para atraer inversión, un gesto que busca acercar a las autoridades con actores locales encargados de promover proyectos productivos. La presencia de estas mujeres, destacó la Presidencia, apunta a fortalecer el vínculo entre gobiernos estatales, comunidad empresarial y sociedad.

Sheinbaum informó que el portafolio de inversiones ascendió a 406 mil 800 millones de pesos, según datos de la Secretaría de Economía. Ese paquete, explicó el gobierno federal, incluye proyectos en infraestructura, energía, vivienda y tecnología que se pretenden ejecutar en los próximos años.

La invitación oficial es clara: el Gobierno ofrece continuidad administrativa y proyectos con carácter social; pide a su vez mayor participación del capital privado para acelerar obras y generar empleos. Para la gente común esto puede significar obras públicas más rápidas, clínicas o escuelas mejor equipadas y plazas de trabajo en las regiones donde se instalen los proyectos.

Sin embargo, expertos consultados por este diario recuerdan que el éxito dependerá de otros factores. La certeza jurídica, la transparencia en licitaciones y el fortalecimiento de cadenas productivas locales son elementos que las inversiones requieren para tener impacto sostenido. Además, hay retos presupuestales y de coordinación entre niveles de gobierno que el Plan México deberá enfrentar para que las cifras se traduzcan en beneficios reales.

Desde la óptica social, la Presidencia y la Secretaría de Economía aseguran que el enfoque será priorizar proyectos con retorno social, es decir, aquellos que mejoren condiciones de vida en zonas con rezago. Queda por verse cómo se medirán los resultados y qué mecanismos se usarán para evaluar impacto y rendición de cuentas.

La invitación de Sheinbaum combina optimismo con un mensaje político: 2026 es un horizonte al que el Gobierno quiere llegar mostrando avances concretos. Para lograrlo, la interlocución con la iniciativa privada y la sociedad será clave, aunque también será necesario que se cumplan condiciones institucionales que den confianza a inversionistas y ciudadanía.

Mientras tanto, la expectativa está puesta en que el portafolio anunciado y la articulación con las redes estatales de promoción que encabezan las empresarias permitan traducir promesas en obras visibles. Como señala la Secretaría de Economía, el desafío ahora es convertir esos números en proyectos que se sientan en la calle.

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