Separan al director del penal El Castillo tras riñas que dejaron 12 muertos
El secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Sinuhé Téllez López, informó que Enrique Mora García fue separado de la dirección del penal El Castillo para facilitar las investigaciones por las riñas entre internos ocurridas los días 8 y 9 de octubre y que dejaron un saldo de 12 personas fallecidas.
La decisión, anunciada por la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, busca despejar la investigación administrativa y penal que las autoridades estatales han prometido impulsar. Hasta ahora las autoridades han confirmado el número de víctimas y han señalado que trabajan para aclarar responsabilidades y la dinámica de los hechos.
Lo ocurrido en El Castillo vuelve a poner sobre la mesa problemas repetidos en el sistema penitenciario: enfrentamientos entre grupos al interior, hacinamiento, fallas en el control y posibles circuitos de contrabando. Estas no son solo palabras técnicas, afectan directamente a familias que esperan noticias, a trabajadores del penal y a la seguridad de la comunidad cuando las tensiones escalaban adentro y las autoridades tienen que actuar con prisas.
Activistas por los derechos humanos y especialistas en sistemas penitenciarios han insistido en que separar al responsable inmediato puede ser necesario para la investigación, pero no sustituye medidas de fondo: revisión de protocolos, garantías para la integridad de internos y personal, así como programas de prevención de violencia y de reinserción. Sin transparencia y cambios estructurales, la sustitución administrativa corre el riesgo de ser solo un parche.
En el corto plazo, la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa deberá detallar los pasos de la investigación y las medidas para garantizar el control del centro penitenciario. En paralelo, familias de los internos exigirán información clara sobre el paradero y la condición de sus seres queridos, y la sociedad tendrá que exigir rendición de cuentas y acciones concretas para que tragedias como esta no se repitan.
Este incidente vuelve a recordar que las prisiones no son una caja cerrada ajena a la vida pública; son parte del tejido social. Si no se atienden las causas que generan violencia dentro de los penales, el riesgo se mantiene. La investigación comandada por las autoridades estatales y la vigilancia ciudadana serán claves para que este hecho no quede solo en un relevo administrativo.
Fuente: Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, comunicado de Sinuhé Téllez López.
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