Celebra Salomón Jara cocina tradicional de Asunción Ixtaltepec que posiciona a Oaxaca como epicentro gastronómico de México
Asunción Ixtaltepec, Oax. 15 de diciembre de 2025.- El gobernador Salomón Jara inauguró la séptima edición de la Feria del Estofado, evento en el que se comparten variaciones del estofado, un platillo ancestral del Istmo. Según un comunicado del Gobierno del Estado de Oaxaca, la feria busca reconocer y promover la cocina tradicional como motor cultural y económico para la región.
La escena en la plaza de Asunción Ixtaltepec recordó a una olla común donde pasan generaciones: cocineras y cocineros que heredaron recetas a fuego lento, productores locales que abastecen de chiles, maíz y especias, y visitantes que llegan buscando sabor y memoria. Para el gobernador, la preservación y promoción de estos saberes coloca a Oaxaca “como epicentro gastronómico de México”, una afirmación que el Ejecutivo estatal y la Secretaría de Turismo del estado han repetido en sus estrategias recientes.
Qué es el estofado del Istmo y por qué importa
El estofado istmeño no es una sola receta, sino una familia de guisos que combinan técnicas de cocción lenta con productos locales: carnes y ahumados, chiles secos y frescos, hierbas de la región y salsas que reflejan el mestizaje culinario del sur de México. La Secretaría de Cultura del Estado de Oaxaca ha documentado estas variantes como patrimonio culinario vivo; son platos que cuentan historias de migración, fiesta y resistencia.
La importancia va más allá del sabor: la cocina tradicional sostiene cadenas productivas locales —criadores, molinos, productores de maíces y chiles— y funciona como un imán turístico que multiplica ingresos para pequeñas empresas y familias.
Lo que dejó la feria
- Celebración cultural: muestras, concursos y talleres que recuperan técnicas y recetas tradicionales, organizadas con apoyo del Gobierno del Estado de Oaxaca y de autoridades municipales.
- Impulso económico: puestos de comida, venta de ingredientes y artesanías; la Secretaría de Turismo de Oaxaca señala que los eventos gastronómicos incrementan la afluencia de visitantes a municipios del Istmo.
- Visibilidad para cocineras tradicionales: la feria puso en el centro a mujeres y hombres responsables de guardar recetas familiares, y abrió espacios para que vendan directamente al público.
Impacto y retos
Los beneficios son visibles: mayor flujo de turistas, mayor venta de productos locales y reconocimiento mediático. Sin embargo, autoridades y expertos consultados por este periódico —incluyendo análisis publicados por la Secretaría de Turismo de Oaxaca— advierten que el crecimiento necesita sustentabilidad. Entre los retos están:
- Infraestructura: mejorar vialidades, servicios de higiene y espacios para eventos sin homogeneizar la oferta cultural.
- Valoración y remuneración justa: garantizar que las cocineras y productores reciban pago digno por su trabajo y conocimiento.
- Conservación del medio ambiente: prácticas agrícolas y de extracción de recursos que no sobreexploten los insumos tradicionales.
Políticas públicas en marcha
Durante la inauguración, el Gobierno del Estado de Oaxaca refrendó su compromiso con programas de promoción turística y apoyos a productores locales. Según el boletín oficial del Gobierno del Estado de Oaxaca, parte de la estrategia incluye la vinculación con mercados nacionales y la capacitación para pequeñas empresas. La Secretaría de Cultura y la Secretaría de Turismo han venido trabajando en inventarios gastronómicos y en circuitos turísticos que integren municipios del Istmo.
Estas acciones buscan convertir la riqueza cultural en bienestar material para comunidades que durante décadas han sido poco visibles en las grandes rutas turísticas. No obstante, especialistas en políticas públicas consultados por este diario piden indicadores claros y mecanismos de evaluación para asegurar que los apoyos lleguen a quienes realmente los necesitan.
Voces desde la feria
Visitantes entrevistados en la plaza destacaron la autenticidad de los platillos y la hospitalidad de los anfitriones. Por su parte, organizadores locales subrayaron la importancia de mantener el control comunitario sobre la identidad culinaria, una forma de evitar que el patrimonio se convierta en mera mercancía.
Por qué importa para Oaxaca y para México
La gastronomía es un tejido: une memoria, economía y paisaje. Cuando un platillo como el estofado del Istmo se coloca en la agenda pública, no solo se preserva una receta; se visibiliza a quienes la mantienen viva y se generan oportunidades de desarrollo local. Como señala la Secretaría de Turismo de Oaxaca, potenciar la cocina tradicional puede fortalecer cadenas productivas y generar empleo, siempre que las políticas publicas combinen promoción con justicia social y cuidado ambiental.
Qué sigue
La séptima Feria del Estofado concluye con la promesa de nuevas ediciones y proyectos de promoción. La invitación es doble: a probar y a reconocer. Participar en estas ferias es, en palabras sencillas, devolver valor a quienes cocinan nuestras raíces. Para que Oaxaca siga siendo epicentro gastronómico no basta el aplauso; se requieren políticas transparentes, inversión en comunidad y consumo consciente por parte de visitantes y compradores.
Fuentes: Gobierno del Estado de Oaxaca, Secretaría de Cultura del Estado de Oaxaca y Secretaría de Turismo de Oaxaca.
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