Oaxaca espera más: a 15 meses de Erick solo tres hogares reconstruidos
De más de 19 mil viviendas afectadas, el programa contempla 149 casas nuevas; autoridades aún no fijan fecha de entrega y la frustración crece entre las comunidades
Oaxaca — A 15 meses del paso de Erick, las promesas de reconstrucción siguen sin materializarse para la mayoría de las familias afectadas. Según un reporte de El Imparcial de Oaxaca, de más de 19 mil viviendas dañadas en todo el estado apenas se han entregado tres casas nuevas; el plan oficial contempla la construcción de 149 hogares, pero no hay fecha clara para su entrega.
En las comunidades afectadas la sensación es de abandono. Vecinos consultados señalan que la espera ha significado improvisar refugios, compartir espacios con familiares o, en muchos casos, vivir con riesgo estructural. «Nos dijeron que pronto, que ya estaba todo aprobado; pero van meses y seguimos igual», dijo una habitante de la región, reflejando la indignación que se repite en varios municipios.
Las cifras que reporta El Imparcial de Oaxaca ponen en evidencia un desfase entre los anuncios oficiales y la realidad en el terreno. Las familias exigen un calendario público, claridad sobre los recursos asignados y mecanismos de participación para supervisar la reconstrucción. Sin transparencia, las promesas se vuelven ecos que no reparan techos ni paredes.
Hay explicaciones técnicas y administrativas que las autoridades invocan con frecuencia: trámites, estudios de suelo, licencias y compras públicas. Esas razones pueden ser válidas, pero no sustituyen la obligación de garantizar soluciones temporales dignas ni de comunicar con precisión el avance real. La reconstrucción no es solo levantar casas; es restituir seguridad, salud y estabilidad económica a hogares que perdieron mucho.
Organizaciones locales y ciudadanos piden que el proceso tenga dos prioridades claras: primero, acelerar la entrega de viviendas a las familias más vulnerables; segundo, abrir mecanismos de supervisión ciudadana para evitar retrasos indebidos o malos manejos. La construcción de 149 hogares puede ser un comienzo, pero el calendario debe precisar quién recibe qué, cuándo y con qué recursos.
La indignación que crece no es solo por la espera. Es por la falta de respuestas concretas y por la sensación de que las políticas públicas no terminan de traducirse en soluciones cotidianas. Por eso, desde el periodismo pedimos a las autoridades estatales y federales que publiquen informes detallados y accesibles, y que permitan a las comunidades participar en la toma de decisiones.
Mientras tanto, las voces en Oaxaca siguen reclamando: devolver un hogar no es solo cuestión de muros, es restituir la tranquilidad de quienes aún viven a la intemperie de promesas.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
