Protestas por finiquitos sacuden al Cobao y elevan la presión sobre la dirección general
Decenas de jubilados del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca mantienen un plantón frente a la Dirección General para exigir el pago de finiquitos y liquidaciones pendientes, según reportes de El Imparcial de Oaxaca. Las manifestaciones coinciden con protestas en varios planteles del Cobao, lo que ha multiplicado la visibilidad del conflicto y puesto en jaque la operatividad de la institución.
Los extrabajadores relatan que llevan meses sin respuesta clara sobre montos y fechas de pago. Para muchos, el finiquito no es un lujo, es la diferencia entre pagar medicamentos o cubrir gastos básicos. «Nos prometieron soluciones y no llegan», dicen representantes de los manifestantes, que exigen una mesa de diálogo abierta y un calendario de pagos verificable.
Según El Imparcial de Oaxaca, las protestas no se limitan al plantón en la capital; hay movilizaciones simultáneas en municipios donde hay planteles del Cobao, lo que evidencia que el reclamo es extendido y no un asunto aislado. La acumulación de demandas por finiquitos y la falta de respuestas administrativas explican por qué el conflicto escaló en tan poco tiempo.
La situación genera inquietud entre estudiantes, docentes y personal administrativo. Aunque hasta ahora no hay reportes generalizados de suspensión de clases, la tensión y la incertidumbre afectan la gestión cotidiana y ponen en riesgo trámites académicos y pagos de nómina vinculados con la plantilla de jubilados.
La responsabilidad de resolver el conflicto recae en las autoridades educativas estatales y en la Dirección General del Cobao. Para avanzar, la comunidad propone tres pasos claros: un inventario público y verificable de las obligaciones pendientes, un cronograma de pagos con fechas concretas y mecanismos de seguimiento con participación de representantes de los jubilados.
La voz de los manifestantes es a la vez una demanda de justicia laboral y una prueba de la fragilidad de sistemas que no garantizan pagos oportunos a quienes dedicaron su vida a la educación. Como apunta El Imparcial de Oaxaca, los jubilados anunciaron que mantendrán el plantón hasta obtener respuestas claras; el reto ahora es que la institución y el gobierno respondan con hechos, no con promesas.
Mientras tanto, la comunidad educativa observa y exige transparencia. Resolver este conflicto no solo significa pagar cifras pendientes, significa restituir confianza y asegurar que quienes trabajaron por la educación del estado no queden en el olvido.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
