Se-Sipinna impulsa entornos seguros en universidades oaxaqueñas con foro «Sin drogas salvas tu vida»
Ocotlán de Morelos, Oax., 01 de octubre de 2026.
Con la asistencia de más de 300 estudiantes, la Secretaría Ejecutiva del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes de Oaxaca (SE-Sipinna) llevó a cabo el foro «Sin drogas salvas tu vida», una jornada diseñada para ofrecer herramientas prácticas de detección y atención ante situaciones de vulnerabilidad en planteles universitarios.
El encuentro, celebrado en Ocotlán de Morelos, buscó transformar a las aulas en espacios más seguros: además de charlas informativas, incluyó talleres sobre identificación temprana de consumo de sustancias, rutas de acompañamiento psicológico y mecanismos de denuncia y apoyo entre pares. SE-Sipinna explicó que la estrategia combina prevención, atención y vinculación entre instituciones educativas y servicios de salud para responder con rapidez cuando se detectan riesgos.
Para muchos estudiantes, las actividades funcionaron como una caja de herramientas: aprendizaje sobre señales de alerta, cómo conversar con alguien en crisis y dónde canalizar casos que requieren atención especializada. «No se trata sólo de advertir, sino de saber qué hacer después», comentó la fuente institucional de SE-Sipinna al describir el enfoque práctico del foro.
Detrás de la jornada está el reconocimiento de que la prevención en las universidades exige más que talleres aislados. La autoridad estatal plantea articular protocolos permanentes, capacitar a personal académico y acercar servicios de salud mental y de adicciones. Al mismo tiempo, SE-Sipinna admite retos: la sostenibilidad de las acciones, la cobertura en zonas rurales y la necesidad de evaluar resultados a mediano plazo.
Desde la mirada de políticas públicas, iniciativas como esta intentan cerrar la brecha entre la detección temprana y la atención efectiva, un puente que muchas veces falta en la vida cotidiana de los jóvenes. La apuesta de SE-Sipinna es que, si se enseñan habilidades concretas —como reconocer señales, activar rutas de apoyo y generar redes horizontales entre compañeros—, se reduce el daño y se fortalece la comunidad estudiantil.
La Secretaría Ejecutiva informó que este tipo de foros continuará replicándose en otras regiones del estado y que trabajará de la mano con las universidades para institucionalizar protocolos de protección. En opinión de especialistas consultados por este medio, el siguiente paso será medir impactos: cuántos estudiantes usan las rutas de apoyo, cuántos casos reciben atención y cómo mejorar la prevención en contextos específicos de cada plantel.
Para los alumnos, la invitación es clara: participar, informarse y construir redes de cuidado dentro de sus propias instituciones. Para las autoridades, el desafío permanece: convertir acciones puntuales en políticas públicas estables que lleguen a todos los rincones de Oaxaca.
