Merlín llega al Zócalo para buscar ser la mascota del mundial 2026

De los virales a la plaza: seguidores del pato llevaron a Merlín al corazón de la Ciudad de México para solicitar una reunión con la FIFA

La mañana de este sábado, el Zócalo se convirtió en escenario de una campaña poco habitual: simpatizantes del pato Merlín —el animal que se volvió popular en redes sociales— lo llevaron hasta la plancha capitalina para pedir que la FIFA los reciba y considere al ave como candidata oficial para la mascota del Mundial 2026. La información, reportada por El Imparcial de Oaxaca, describe una concentración pequeña pero ruidosa, con pancartas y consignas que mezclaron humor y petición ciudadana.

Merlín, que alcanzó notoriedad por imágenes y publicaciones compartidas masivamente, ha pasado de ser un fenómeno local a aparecer en eventos de aficionados relacionados con el fútbol, como espacios de Fan Fest. Sus seguidores argumentan que el pato representa cariño popular, identidad y una forma distinta de promocionar el torneo en territorio mexicano.

Los organizadores buscaron, según El Imparcial de Oaxaca, gestionar una audiencia con delegados de la FIFA para presentar la propuesta y mostrar el apoyo ciudadano. Hasta el cierre de esta nota no había confirmación oficial de que la entidad internacional vaya a recibir la solicitud o esté evaluando candidatos adicionales para la mascota. La elección de símbolos oficiales de eventos deportivos de esta magnitud suele seguir procesos institucionales con convocatorias, requisitos de diseño y licencias comerciales, puntos que los promotores de Merlín reconocen como retos por delante.

Hay una lectura más amplia detrás del gesto: es un llamado de la ciudadanía para participar y sentirse representada en la gran fiesta deportiva que México coorganizará en 2026. Que un ave de barrio aspire a convertirse en emblema mundial plantea preguntas legítimas sobre la apertura de los procesos, la relación entre cultura popular y marcas globales, y el valor simbólico que comunidades pequeñas pueden aportar al país.

Queda por ver si la iniciativa logra concretar un diálogo formal con FIFA o si termina como una simpática anécdota viral. Mientras tanto, Merlín ya cumplió una función clara: poner en la agenda pública una discusión sobre identidad, participación y la manera en que los símbolos nacionales se construyen hoy, entre redes, plazas y la pelota.

Reporte y seguimiento: El Imparcial de Oaxaca. Seguiremos la historia y consultaremos a autoridades y a representantes de la organización del Mundial para informar sobre cualquier avance.

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial