Aumenta gasto en medallas para burócratas: 30.2 mdp, 20% más que en 2025
Entrega de galardones de oro y plata por años de servicio se realizó sin la presencia del gobernador; la dirigencia sindical rechazó el acto, reporta El Imparcial de Oaxaca.
El gobierno estatal destinó 30.2 millones de pesos para la compra y entrega de medallas conmemorativas a trabajadores públicos, un gasto 20% mayor al registrado en 2025, según un reporte de El Imparcial de Oaxaca. Las condecoraciones, de oro y plata según los años de servicio, se entregaron en una ceremonia en la que no estuvo el gobernador y que fue rechazada por la dirigencia sindical.
La cifra llama la atención por ser gasto discrecional en un rubro simbólico: medallas, diplomas y reconocimientos. Para muchas personas ese acto es un impulso moral y un reconocimiento al tiempo dedicado al servicio público; para otras, es una partida cuya magnitud obliga a preguntarse sobre prioridades en el presupuesto estatal.
El aumento del 20% respecto a 2025 plantea dudas sobre el desglose del gasto: cuántas piezas se compraron, cuál fue el costo unitario y si se contrató por adjudicación directa o licitación pública. El Imparcial de Oaxaca señala además el malestar de la dirigencia sindical, que rechazó el formato del evento, y la ausencia del gobernador, lo que añade un componente político a una decisión administrativa.
Desde la perspectiva ciudadana, 30.2 millones de pesos representan recursos que podrían destinarse a mejoras tangibles en educación, salud, capacitación o infraestructura para servidores públicos. No se trata de negar el reconocimiento a la trayectoria laboral, sino de exigir transparencia y equilibrio: medallas y dignidad laboral pueden coexistir si hay claridad en el origen de los recursos y en la priorización del gasto.
Es razonable pedir al gobierno estatal que publique el detalle del gasto: número de medallas por tipo, proveedores, montos unitarios y el criterio para autorizar el aumento frente al presupuesto del año anterior. La rendición de cuentas permite que la sociedad evalúe si una inversión simbólica responde a una política pública congruente con las necesidades reales.
Mientras tanto, trabajadores y ciudadanos quedan con preguntas sobre la relación entre reconocimientos institucionales y el apoyo material a quienes mantienen los servicios públicos. En situaciones de recursos limitados, cada peso destinado a una medalla es un peso que no se invierte en capacitación, equipo o mejoras salariales.
El Imparcial de Oaxaca es la fuente de esta información; corresponde ahora al gobierno estatal ofrecer explicaciones claras y abrir el desglose del gasto para que la sociedad pueda valorar si el incremento se justifica. La discusión no es sólo técnica: es sobre qué tipo de Estado queremos, cómo reconocemos al servicio público y cómo priorizamos el bienestar colectivo.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
