Sólo uno de cada veinte policías de Oaxaca tiene evaluación vigente
Oaxaca. De acuerdo con datos consultados por El Imparcial de Oaxaca, de los policías que fueron examinados apenas el 4.9% cuenta con evaluaciones vigentes, y a nivel estatal apenas el 2.2% aparece como certificado. Es decir, la gran mayoría de los uniformados opera sin una acreditación actualizada que avale su formación y desempeño.
Esto no es un dato técnico frío: tiene consecuencias concretas para la vida cotidiana. Una mayor proporción de elementos sin evaluación puede traducirse en respuestas irregulares ante la violencia, fallas en la atención a víctimas y menos mecanismos claros de rendición de cuentas. Para las familias oaxaqueñas significa incertidumbre sobre quién protege y con qué preparación lo hace.
La cifra también pone en evidencia la brecha entre la obligación formal de certificar a los cuerpos policiales y la capacidad de los ayuntamientos y el gobierno estatal para ejecutar esas evaluaciones. En muchos municipios, la falta de recursos, la rotación de mando y la ausencia de procesos de formación continuada frenan la acreditación. El Imparcial de Oaxaca señala que, aunque hubo convocatorias y programas, los avances son mínimos frente al tamaño del reto.
No todo es diagnóstico: reconocer el problema abre caminos de solución. Es urgente que autoridades estatales y municipales transparenten la lista de policías certificados y la fecha de vigencia de sus evaluaciones; que destinen recursos para capacitación continua; y que se coordinen con instancias federales para implementar procesos técnicos y auditables. La certificación no es decorado administrativo, es una garantía para quienes exigen seguridad con respeto a derechos humanos.
La sociedad civil también tiene un papel: exigir claridad en los contratos, participar en consejos ciudadanos de seguridad y apoyar propuestas de profesionalización. Si queremos policías más preparados, no basta con señalar el déficit; hace falta presión pública, presupuesto y seguimiento. El dato de El Imparcial de Oaxaca debe ser un llamado a la acción colectiva, no una resignación.
Para las próximas semanas, vigilia ciudadana y fiscalización serán claves: pide a tu ayuntamiento información sobre cuántos elementos tiene certificados, cuándo se realizaron las últimas evaluaciones y qué planes hay para ampliar la capacitación. La seguridad es un servicio público que exige transparencia y responsabilidad compartida.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial
