Oaxaca refuerza protección de la niñez con diagnóstico de la UNICEF a Prodennao
La entidad se convirtió en la primera del país en someter su procuraduría especializada a una evaluación internacional; autoridades y organismos piden seguimiento y recursos para convertir recomendaciones en acciones.
Oaxaca da un paso visible para blindar a niñas, niños y adolescentes. El Gobierno del Estado decidió someter a la Procuraduría de la Defensa de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (Prodennao) a un diagnóstico sobre su operatividad realizado por la UNICEF, un proceso que, según la propia UNICEF, reconoce el compromiso institucional pero también marca áreas de mejora.
Que sea la primera entidad en aceptar esta evaluación no es un gesto simbólico: implica abrir expedientes, revisar protocolos, medir capacidades del personal y contrastar la respuesta institucional con la realidad de miles de menores, especialmente en zonas rurales e indígenas donde las barreras de idioma y acceso son más fuertes.
La intervención de UNICEF permitió identificar fortalezas como la existencia de una estructura especializada para la atención y la voluntad política de fortalecerla. Al mismo tiempo, la organización internacional planteó la necesidad de robustecer la capacitación del personal, mejorar la coordinación con municipios y sistemas de salud y justicia, y consolidar mecanismos de registro y seguimiento de casos para que las medidas de protección no se queden en el papel.
En la vida cotidiana de las familias oaxaqueñas, esas mejoras pueden traducirse en cosas concretas: atención psicológica o jurídica más pronta para víctimas, traductores en lenguas indígenas cuando un niño o niña requiere protección, y protocolos claros para que autoridades municipales y estatales actúen en coordinación.
No obstante, el diagnóstico también pone sobre la mesa retos que no desaparecen con un informe. La sostenibilidad de la Prodennao depende de recursos presupuestales estables, de políticas de profesionalización y de una política pública que llegue a comunidades dispersas y marginadas. Organizaciones civiles locales han pedido que las recomendaciones de UNICEF se transformen en un plan con plazos, indicadores y presupuesto público claro.
El Gobierno del Estado, por su parte, destacó ante la prensa que asume el proceso con responsabilidad y que trabajará en los puntos señalados por UNICEF. Queda ahora la prueba de la implementación: que los acuerdos se traduzcan en más protección efectiva y menos trámites y obstáculos para las familias que buscan apoyo.
Este diagnóstico abre la oportunidad de pensar la protección de la niñez como una cuestión cotidiana y comunitaria, no solo administrativa. Como decía un defensor infantil: proteger a niñas, niños y adolescentes es como reparar una canoa antes de salir al río; no basta con buenas intenciones si las remos están flojos o faltan tablas. La próxima etapa será ver si la canoa se arregla de verdad y llega a donde debe.
Fuentes: UNICEF; Gobierno del Estado de Oaxaca; organizaciones civiles locales.
