Oaxaca registra repunte de obesidad; más del 70% de adultos en méxico están afectados
La atención se centra en prevención comunitaria y políticas públicas que lleguen a quienes más lo necesitan
Oaxaca enfrenta un incremento visible en los diagnósticos de obesidad en los últimos años, una tendencia que se inscribe en una crisis mayor: en méxico más del 70% de los adultos presentan sobrepeso u obesidad, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT).
El Imparcial de Oaxaca documenta que la entidad acumula un número creciente de casos nuevos, especialmente en zonas urbanas y periurbanas donde la oferta de alimentos ultraprocesados es más abundante que la de productos frescos. Esa transformación del menú diario, junto con estilos de vida sedentarios, explica en buena parte el repunte.
La obesidad no es solo una cuestión estética: eleva el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas y empeora la calidad de vida. La Secretaría de Salud federal y autoridades estatales reconocen la urgencia, pero las cifras muestran que las medidas vigentes aún no alcanzan a los sectores más vulnerables.
María, madre de dos niños en la capital oaxaqueña, cuenta que en su colonia es más barato y rápido comprar comida empaquetada que frutas frescas. “Si las opciones sanas estuvieran cerca y a buen precio, sería más fácil”, dice. Historias como la suya repiten la conexión entre economía doméstica y salud.
Expertos consultados por este diario señalan que las políticas que sí han mostrado efectos incluyen el etiquetado frontal, gravar bebidas azucaradas y programas de alimentación en escuelas. Sin embargo, para ser efectivos requieren acompañamiento local: huertos comunitarios, mercados de productores, educación nutricional y espacios públicos donde la gente pueda moverse.
Frente al desafío, las soluciones deben ser integrales y con enfoque social: fortalecer centros de salud comunitarios, apoyar programas de bienestar municipal y coordinar esfuerzos entre estado, sociedad civil y academia. La prevención cuesta menos que el tratamiento de enfermedades crónicas y mejora la vida cotidiana de las familias.
Oaxaca puede revertir tendencias si combina datos y acción local. La información de ENSANUT y los reportes locales como los de El Imparcial de Oaxaca sirven para medir el problema; corresponde ahora traducir ese diagnóstico en políticas públicas accesibles y en cambios concretos en los barrios.
Qué sigue: exigir mayor inversión en prevención, impulsar programas escolares de alimentación saludable y promover mercados locales. La salud es colectiva; revertir la obesidad exige decisiones públicas valientes y la participación de la comunidad.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
