El año 2025 no ha sido piadoso con Oaxaca en materia de salud pública. Los datos más recientes confirman una realidad preocupante: Oaxaca acumula 12 decesos por Covid-19 en lo que va de 2025. Esta cifra, aunque menor a la de años anteriores, enciende las alarmas y llama a la reflexión sobre la persistencia del virus y la importancia de mantener las medidas de prevención.
La Secretaría de Salud estatal ha reportado un total de 198 casos confirmados en el mismo periodo. Si bien estos números pueden parecer manejables en comparación con los picos de la pandemia, es crucial entender que cada fallecimiento representa una pérdida irreparable para una familia y un golpe para nuestra comunidad. El virus, que creíamos haber dejado atrás, sigue circulando y mostrando su cara más cruel.
Las autoridades sanitarias han sido claras en su llamado: no hay que bajar la guardia. Esto significa que las acciones individuales siguen siendo nuestro primer escudo protector. El uso de cubrebocas en espacios concurridos, la sana distancia y el lavado frecuente de manos no son medidas del pasado, sino herramientas vigentes para frenar la propagación del virus. Piensen en ello como el cuidado de nuestra casa: si dejamos que se acumule el polvo, eventualmente tendremos problemas mayores.
La importancia de estas medidas trasciende la salud individual; impactan directamente en la cohesión social y el bienestar colectivo. Cuando la pandemia está controlada, nuestras calles vuelven a vibrar con actividad, nuestros negocios prosperan y nuestras familias pueden reunirse sin temor. Por el contrario, un repunte podría significar, una vez más, la restricción de libertades y la afectación de la economía local, un motor fundamental para el desarrollo de Oaxaca.
Es vital recordar que la vacunación sigue siendo nuestra mejor aliada. Los refuerzos no solo protegen contra las formas graves de la enfermedad, sino que también contribuyen a disminuir la circulación del virus en la comunidad. Mantener nuestro esquema de vacunación completo es un acto de responsabilidad personal y colectiva, un grano de arena más que se suma a la construcción de un Oaxaca más saludable.
Desde las páginas de El Imparcial de Oaxaca, entendemos que la información clara y accesible es un pilar para la toma de decisiones informadas. Por ello, seguiremos de cerca los datos epidemiológicos, analizando las tendencias y explicando el impacto de las políticas de salud en nuestro día a día. Nuestro compromiso es con la verdad, con el rigor periodístico y con la construcción de un futuro donde la salud sea un derecho garantizado para todos los oaxaqueños.
La lucha contra el Covid-19 es una maratón, no un sprint. Requiere paciencia, constancia y el compromiso de cada uno de nosotros. Los 12 decesos de este año son un recordatorio sombrío, pero también una motivación para redoblar esfuerzos. Porque en Oaxaca, la fortaleza de nuestra comunidad reside en nuestra capacidad de unirnos ante los desafíos.
