Haaland impulsa cogestión: 300 acuerdos para integrar saberes indígenas en nuevo méxico
Un cambio que busca traducir el conocimiento ancestral en prácticas concretas de cuidado ambiental
Santa Fe — Según un comunicado del Departamento del Interior de Estados Unidos, la secretaria Deb Haaland elevó de 20 a 300 los acuerdos de cogestión de tierras en nuevo méxico para incorporar el conocimiento indígena en la gestión ambiental. La medida, que ha recibido cobertura de la Associated Press, supone una ampliación notable de los pactos entre agencias federales y naciones originarias.
En términos prácticos, cogestión significa que tribus y agencias como el Servicio de Parques Nacionales o la Oficina de Administración de Tierras coordinan decisiones sobre incendios controlados, conservación de cuencas, protección de sitios sagrados y manejo de especies. Es como sumar un mapa viejo y uno nuevo para entender mejor el terreno: el saber ancestral aporta señales que la ciencia moderna quizá ignore.
Para las comunidades indígenas, la cogestión trae reconocimiento y capacidad para aplicar técnicas tradicionales —como el manejo cultural del fuego o prácticas de restauración de suelos— en territorios que por décadas fueron administrados sin su participación plena. El Departamento del Interior destaca que estos acuerdos buscan respetar la soberanía tribal y mejorar resultados ambientales.
Pero el avance no está exento de retos. Organizaciones y líderes tribales citados por la Associated Press advierten que la expansión exige recursos: financiamiento estable, personal técnico formado y tiempos de decisión que respeten ritmos comunitarios. También existen pendientes legales y administrativos para convertir los acuerdos en acciones concretas y sostenibles.
Desde la perspectiva ciudadana, la medida puede influir en la calidad del agua, la reducción de incendios forestales y la conservación de paisajes que muchas comunidades locales valoran para la pesca, la caza y actividades culturales. En otras palabras, lo que ocurre en la gestión de estas tierras tiene efectos directos en la vida cotidiana de pueblos y municipios cercanos.
La apuesta de Haaland, explicada por el Departamento del Interior, busca además corregir décadas de exclusión y abrir rutas para que el conocimiento indígena no sea solo consultado, sino que determine políticas y prácticas en el terreno. Sin embargo, el éxito dependerá de la asignación de recursos y del compromiso real de todas las partes.
En este momento de cambio, queda claro que la cogestión no es una solución mágica, pero sí una herramienta para construir confianza y resultados ambientales más sólidos. Como señala la Associated Press, la implementación será la prueba de fuego: convertir acuerdos en proyectos visibles que mejoren la vida de la gente y protejan el patrimonio natural.
Fuente: Departamento del Interior de Estados Unidos; Associated Press.
