Ayuntamiento retira pantalla y cancha del festejo mundialista por desconfianza en la selección
Retiran cancha sintética y pantalla del Mundial Vecinal antes de la fecha estipulada en la licitación.
En un movimiento que sorprendió a vecinos y organizadores, el ayuntamiento de un municipio de Oaxaca retiró esta semana la pantalla gigante y la nueva cancha sintética instaladas para el llamado «Mundial Vecinal», días antes de la fecha prevista por la licitación. Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, la decisión se tomó argumentando una falta de confianza en el desempeño de la selección nacional.
Funcionarios municipales dijeron que la iniciativa original, impulsada por la dirección de Desarrollo Social, buscaba acercar el torneo y las transmisiones a zonas con pocas opciones de recreación. Sin embargo, el argumento oficial para desmontar la parafernalia fue distinto: “No queremos invertir en una fiesta que no vamos a apoyar desde lo deportivo”, señaló un integrante del gabinete municipal, que prefirió mantener su nombre a reserva.
Vecinos entrevistados expresaron opiniones encontradas. Para algunas personas jóvenes, la pantalla y la cancha eran una oportunidad para convivir y practicar deporte: “Aquí los chavos ya tenían plan para ver los partidos y echarse unos partidos por la tarde”, comentó una vecina. Otros respaldaron la medida por considerar que los recursos públicos podrían dirigirse a necesidades más urgentes como alumbrado, agua o mantenimiento de espacios públicos.
La premura del retiro también planteó dudas sobre el proceso de contratación: la licitación marcaba una fecha límite para las instalaciones y su uso en actividades culturales y deportivas. Organizadores comunitarios afirmaron que no fueron consultados y que la acción adelantó la conclusión de un proyecto que, dijeron, tenía carácter vecinal y no partidista.
Este episodio evidencia la tensión entre política, gasto público y el simbolismo que representa el fútbol en comunidades pequeñas. Mientras para algunos el Mundial es entretenimiento y vínculo social, para otros cualquier gasto asociado a celebraciones masivas se convierte en un foco de debate sobre prioridades municipales.
Desde una mirada constructiva, expertos locales consultados por este medio sugieren establecer reglas claras para las actividades financiadas con recursos públicos: transparencia en licitaciones, participación vecinal en la toma de decisiones y criterios técnicos sobre el uso de infraestructura deportiva. “No se trata de prohibir la fiesta; se trata de decidir colectivamente en qué invertir y cómo”, explicó un activista por la gestión comunitaria.
El ayuntamiento, por su parte, anunció que revisará la documentación de la licitación y que evaluará el destino de la inversión, sin precisar si la cancha o la pantalla serán reinstaladas. Mientras tanto, los vecinos organizan asambleas para plantear alternativas y asegurar que el diálogo sobre recursos públicos pase por la voz de quienes usan los espacios.
La historia, reportada por El Imparcial de Oaxaca, abre una conversación más amplia sobre cómo se combina el gusto popular por el deporte con la responsabilidad del gasto público y la participación ciudadana. Para muchos habitantes, la decisión dejó claro que el Mundial también puede ser espejo de las prioridades locales: diversión para unos, pregunta pendiente para otros.
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