Protesta en el sindicato del IMSS tras fallas en abasto y pensiones
Decenas de trabajadores activos y jubilados tomaron la sede del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social para exigir medicamentos, plazas y condiciones dignas de retiro.
Ciudad de México. Decenas de empleados y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se congregaron este martes en la sede del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y, según testigos y un comunicado del propio IMSS, ingresaron a las instalaciones para exigir soluciones inmediatas a problemas que, dicen, afectan la atención médica de millones de derechohabientes.
Las consignas se centraron en tres reclamos concretos: abasto suficiente de medicamentos e insumos médicos, cobertura de plazas vacantes en unidades y mejoras en las condiciones de jubilación. «Nos prometen que llegará el medicamento y las citas, pero la gente sigue esperando en las salas de urgencias», dijo uno de los manifestantes que pidió no ser identificado.
El IMSS, en su comunicado, reconoció la protesta y llamó a mantener el diálogo. El instituto aseguró que trabaja en la distribución de insumos y en la atención de plazas vacantes, pero admitió que hay retrasos por temas de logística y contratación. Por su parte, el SNTSS expresó su apoyo a las demandas y propuso la apertura de mesas de negociación en los próximos días.
Para quienes dependen del sistema, la situación no es abstracta: pacientes con tratamientos crónicos han reportado interrupciones, y en algunas áreas hay sobrecarga de trabajo que aumenta el riesgo de errores médicos. «La falta de medicamentos es como quitarle la llave de la casa a alguien que vive ahí; no puedes seguir», explicó una enfermera que participó en la protesta.
Analistas consultados por este periódico señalan que la escasez y la falencia en contratación son problemas estructurales que requieren coordinación entre el IMSS, la Secretaría de Salud y las autoridades presupuestarias. El IMSS señaló que parte de las dificultades derivan de procesos de compra centralizados y de la transición en esquemas de contratación postpandemia.
La protesta fue mayoritariamente pacífica, aunque en algunos momentos la tensión aumentó cuando representantes del sindicato intentaron mediar entre la dirigencia y los manifestantes. No se reportaron detenciones, según fuentes presentes en el lugar y el propio sindicato.
El impacto en la atención directa aún es parcial: algunas citas programadas sufrieron retrasos breves y se reprogramaron; el IMSS afirmó que los servicios esenciales se mantuvieron operativos. Sin embargo, trabajadores describen jornadas más largas y el desgaste físico y emocional que implica atender con recursos limitados.
¿Qué sigue? El SNTSS informó que exigirá a las autoridades un plan con tiempos y metas claras para el abasto de medicamentos, la contratación de personal y la mejora de prestaciones para jubilados. El IMSS, por su lado, se comprometió a presentar en breve un informe con acciones y plazos.
Este conflicto muestra que, más allá de comunicados y estadísticas, hay historias cotidianas en juego: pacientes que no reciben sus medicinas a tiempo, profesionales que ven crecer las listas de espera y jubilados que piden seguridad en su retiro. Como escribió el IMSS en su nota, la prioridad debe ser garantizar la atención de la población; el reto es que esa prioridad se traduzca en acciones concretas y medibles.
Por: Alejandro Ruiz, para este periódico
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