Pemex prueba protocolos en oaxaca durante el simulacro nacional 2026
Salina Cruz, Oaxaca. – Con la intención de reforzar la cultura de prevención, instalaciones operativas y oficinas administrativas de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el estado participaron este martes en el Segundo Simulacro Nacional 2026. La jornada buscó poner a prueba la capacidad de respuesta frente a incendios, fugas y evacuaciones en un puerto y complejos industriales con alta interacción con la comunidad.
Según Pemex, el ejercicio incluyó la activación de brigadas internas, verificación de sistemas de alarma y simulación de cortes de suministro para evaluar tiempos de reacción y comunicación entre áreas. La Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca observó y coordinó parte del protocolo, enfatizando la necesidad de que los ensayos reflejen escenarios reales para mejorar la coordinación con vecinos y autoridades municipales.
En la práctica, los trabajadores desalojaron áreas señaladas, se comprobó la operación de válvulas de seguridad y se desplegaron unidades de respuesta rápida. Testigos presentes señalaron que la salida ordenada y el uso de rutas de emergencia fueron puntos fuertes, aunque también detectaron áreas de oportunidad: señalización insuficiente en algunos pasillos, demora en la comunicación interdependencias y necesidad de ampliar ejercicios con la comunidad portuaria cercana.
La experiencia en Salina Cruz —un punto clave para la carga y descarga de combustibles— recuerda que un simulacro no es un mero trámite, sino una vacuna contra la improvisación. Como explicó la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca, repetir prácticas, documentar tiempos y corregir fallas menores puede reducir riesgos mayores en caso de un incidente real.
Entre los retos identificados están la mejor integración de brigadas civiles y personal externo, la actualización periódica de planos de evacuación y la capacitación constante frente a la rotación de personal. Pemex indicó que los resultados del simulacro se incorporarán en un informe técnico para ajustar procedimientos y programas de formación.
Este ejercicio se inscribe en la política nacional de fortalecimiento de la gestión del riesgo impulsada por el Gobierno de México. La invitación de autoridades y la propia empresa es a que los simulacros trasciendan las puertas de las instalaciones: implicar a trabajadores, familias y comunidades vecinas eleva la resiliencia colectiva.
Lo que quedó claro en Salina Cruz: los protocolos funcionan como mapa, pero requieren práctica constante para que no se pierda el rumbo cuando hay emergencia. La pieza que falta muchas veces no es la tecnología, sino la coordinación humana; por eso, pedir claridad, reportar fallas y participar en estos ejercicios es una responsabilidad compartida entre empresa, autoridades y ciudadanos.
Fuentes: Pemex y la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca.
