Trabajadores del IMSS endurecen reclamo y exigen aumentos, abasto y mejores condiciones
En mesas de negociación piden incremento salarial, medicinas, personal y mejora de infraestructura; advierten que la atención a pacientes está en riesgo si no hay avances.
Ciudad de México. Los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) elevaron esta semana el tono de sus demandas: además de una mesa para negociar aumentos salariales, plantean soluciones urgentes para el abasto de insumos y medicamentos, el surtimiento de recetas, la contratación de personal, la adquisición de equipo médico, la reparación de mobiliario y la conservación de instalaciones.
Según un comunicado del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y reportes de La Jornada, las mesas de diálogo ya abordan “organización y gestión interna” como parte de un paquete de demandas que, afirman, busca garantizar no solo mejores condiciones laborales sino una atención más segura para los derechohabientes.
“A veces tenemos que improvisar: faltan medicamentos y equipos, y el personal hace malabares para atender a todos”, dijo a este diario una enfermera del área de urgencias que pidió mantener su nombre por seguridad. “No se trata solo de pedir aumento; pedimos poder trabajar con dignidad y dar atención adecuada a la gente”.
El reclamo tiene impacto directo en la población. Pacientes y familiares entrevistados coincidieron en la preocupación: retrasos en la entrega de recetas y consultas canceladas son historias que se repiten en varios estados. Organizaciones civiles consultadas por este medio señalan que la falta de insumos y personal deteriora la confianza en el sistema público de salud.
En respuesta, el IMSS informó a través de su área de comunicación que mantiene la disposición al diálogo con el sindicato y que las mesas de trabajo analizan “distintas vertientes” —incluido el abasto y la logística— para minimizar el efecto en la prestación de servicios. La institución no dio fechas precisas para soluciones, según fuentes citadas por El Universal.
Analistas consultados por este periódico advierten que la negociación no solo es salarial: requiere una estrategia coordinada entre Hacienda, la Secretaría de Salud y el propio IMSS para garantizar recursos a corto y mediano plazo. Sin ese respaldo, señalan, los acuerdos podrían quedar en compromisos sin cumplimiento.
La posibilidad de huelga o paros parciales —que algunas secciones sindicales han mencionado en comunicados— aumenta la presión política y social. Para evitar afectaciones mayores, proponen rutas claras: auditorías de inventarios, calendario de compras públicas, incentivos para contratación y programas de conservación de infraestructura.
Los trabajadores piden también mayor transparencia: que los reportes de abasto y dotación de personal sean públicos y actualizados. “La gente tiene derecho a saber si sus hospitales cuentan con lo mínimo necesario”, comentó un investigador en salud pública entrevistado por este periódico.
Esta negociación será un termómetro para la política de salud del país: si avanza con recursos y compromisos verificables, puede traducirse en mejoras reales; si no, el riesgo es que la tensión se traduzca en más demoras en la atención. Desde aquí, como lectores y usuarios del servicio, es legítimo exigir seguimiento y rendición de cuentas a todas las partes involucradas.
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