Imss restringe acceso a modalidad 40; senado anuncia revisión del acuerdo
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitió un acuerdo reciente que cambia las reglas de ingreso a la llamada modalidad 40, y ya provocó reacciones en el Senado de la República. La medida señala que las nuevas solicitudes tomarán como referencia el último salario base registrado al salir del régimen obligatorio, con un margen de hasta una UMA adicional, explicó el IMSS en su comunicado.
¿Qué significa esto para las personas? Modalidad 40 permite a trabajadores que dejaron de cotizar continuar aportando de forma voluntaria para mejorar su futura pensión. Con el nuevo criterio, quienes regresen no podrán tomar como base un salario superior al que tenían al momento de dejar de cotizar, salvo un pequeño ajuste equivalente a una UMA. En la práctica, es como poner un tope a la escalera que algunos pensaban subir para asegurarse una pensión mayor.
Para quienes están cerca de la jubilación o planifican regresar al régimen, el cambio puede reducir la expectativa de pensión. Por ejemplo, un trabajador que en años anteriores cotizó con salarios altos pero dejó de contribuir y ahora busca reincorporarse, verá limitada la base sobre la que se calcularán sus aportaciones y, por ende, su pensión futura.
En el Senado, legisladores de diversas bancadas anunciaron que revisarán el acuerdo del IMSS. Diputados y senadores han manifestado la intención de convocar a autoridades del instituto para aclarar la motivación técnica y jurídica del cambio, así como su posible impacto retroactivo y en derechos adquiridos. El senado busca garantías de transparencia y de avance hacia una política de pensiones más justa.
Especialistas en seguridad social consultados por este periódico señalan que la medida tiene doble lectura: por un lado, puede evitar prácticas de simulación y equilibrar las finanzas del IMSS; por otro, puede afectar la equidad para quienes perdieron su empleo y ahora intentan recuperar aportaciones sin capacidad de volver a cotizar con un salario alto. Es decir, hay un objetivo técnico pero también un costo social que debe evaluarse con datos.
El llamado de organizaciones civiles y de algunos legisladores es a que el IMSS comparta los criterios técnicos y cifras que sustentan el ajuste, y que el Senado abra un espacio público de análisis. Mientras tanto, personas interesadas en ingresar a modalidad 40 deben revisar su situación ante el IMSS y, si lo consideran, asesorarse para calcular cómo les afectará el nuevo tope.
La medida y la respuesta del senado son pasos en un debate más amplio sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones y la protección de quienes ya no cuentan con seguridad laboral. Como señaló una fuente del IMSS, el objetivo declarado es ordenar las reglas de ingreso; desde el senado piden que ese orden no deje a nadie en desventaja sin alternativas claras.
Fuente: IMSS y Senado de la República.
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