Imss niega desabasto en la ucin de Durango mientras continúan las revisiones
La UCIN sigue cerrada mientras autoridades federales revisan expedientes, protocolos e infecciones tras la muerte de cinco recién nacidos.
Durango. La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Instituto Mexicano del Seguro Social en Durango permanece cerrada y bajo revisión luego de la muerte de cinco recién nacidos, confirmó el propio IMSS en un comunicado consultado por este medio. El instituto negó que exista un desabasto de insumos «por el momento» y aseguró que las revisiones son parte de una investigación administrativa y sanitaria.
Según la versión oficial del IMSS, especialistas federales y personal del propio instituto analizaran expedientes clínicos, protocolos de atención y posibles focos de infección. La Secretaría de Salud federal también participa en la verificación de los procedimientos, indicaron fuentes cercanas a la revisión.
La noticia ha encendido preocupación entre las familias de la zona. Para una madre que espera noticias sobre su bebé, la UCIN no es una cifra: es la diferencia entre tener acceso inmediato a ventilación, nutrición parenteral o tratamientos oportunos. Cuando una unidad neonatal se cierra, la atención se retrasa, se trasladan pacientes y crecen la incertidumbre y el desgaste económico y emocional de las familias.
Qué se está investigando. Las autoridades concentran la revisión en tres ejes: los expedientes clínicos para determinar la secuencia de atención; el cumplimiento de protocolos de control de infecciones; y el estado de los insumos y equipos. El IMSS informó que, hasta el momento, no hay evidencia pública de faltantes que hayan contribuido a las muertes, pero admitió que las indagatorias siguen abiertas.
Expertos en salud pública consultados por este diario subrayan que las causas de eventos adversos en neonatología suelen ser multifactoriales. No es raro que converjan problemas de infraestructura, fallas en la cadena de suministros, protocolos mal aplicados o brotes intrahospitalarios. Por eso reclaman una investigación técnica, independiente y con resultados públicos para que la ciudadanía entienda qué pasó y cómo se evitará en el futuro.
Transparencia y reparación. Familiares de las víctimas han exigido respuestas claras y acompañamiento. En este contexto, organizaciones civiles y académicas han pedido que las conclusiones de la revisión se publiquen con enfoque pedagógico: qué falló, quién fue responsable, qué medidas se tomarán y cómo se dará seguimiento a las familias afectadas.
Medidas inmediatas. Además de las auditorías documentales, las autoridades han anunciado medidas como la limpieza y desinfección profunda del área, revisión de protocolos de manejo de pacientes críticos y la evaluación del personal. El IMSS afirmó que, mientras no concluyan las peritaciones, la prioridad es garantizar la seguridad de los recién nacidos y la continuidad de la atención en otros servicios.
Impacto en la política pública. Este caso pone sobre la mesa retos estructurales del sistema de salud pública: capacidad de respuesta en unidades especializadas, vigilancia epidemiológica hospitalaria y mecanismos de rendición de cuentas. Para quienes siguen de cerca la gestión sanitaria, la lección es clara: la confianza pública se construye con datos, explicaciones y medidas que reduzcan el riesgo futuro.
Qué sigue. El IMSS prometió informar a la población una vez que concluyan las revisiones internas y los análisis de laboratorio que correspondan. Mientras tanto, la UCIN permanece cerrada y las familias y la sociedad esperan respuestas y acciones concretas que garanticen la protección de los recién nacidos.
Este medio continuará el seguimiento del caso y recogerá las voces de las autoridades, las familias y especialistas para ofrecer un panorama claro y verificable. La fuente principal de esta nota es el propio IMSS, que emitió la información oficial sobre el estado de la unidad y el avance de las revisiones.
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