Pagos del ieepo a operadores ligados a Montero y Quetu generan dudas
Salario bruto de 17,559 pesos al mes para el cargo de Coordinador de proyectos y servicios culturales, una constante en las transferencias que ahora cuestionan el destino de recursos públicos
Oaxaca. Transferencias constantes desde el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca hacia personas señaladas como operadores políticos de Montero y Quetu han encendido las alarmas sobre la gestión de dinero público destinado a la educación, informó El Imparcial de Oaxaca.
Según la publicación, en varios registros aparece el cargo de «Coordinador de proyectos y servicios culturales» con un salario bruto mensual de 17,559 pesos, repetido en pagadores vinculados a redes políticas. La coincidencia de nombre de cargo y montos llamó la atención de docentes y ciudadanos que cuestionan si esos recursos se destinan a funciones institucionales o a tareas de corte político.
El Ieepo es responsable de servicios básicos escolares, programas culturales y administrativos que afectan a miles de estudiantes. Cuando fondos etiquetados para apoyos educativos terminan en nóminas de operadores políticos, la confianza en el instituto se erosiona y se reduce la capacidad para atender necesidades concretas: mantenimiento de escuelas, materiales, plazas docentes y actividades comunitarias.
Especialistas en transparencia consultados por este medio señalan que movimientos repetidos y sin justificación pública requieren auditorías y explicación clara del instituto. La obligación de la autoridad es documentar a qué corresponde cada transferencia, los perfiles de quienes reciben recursos y la justificación administrativa.
Hasta el cierre de esta edición, no existía una explicación pública detallada por parte del Ieepo sobre estas transferencias. El señalamiento de El Imparcial de Oaxaca obliga a que el instituto brinde información accesible y verificable, y que autoridades estatales y órganos de control revisen posibles irregularidades.
Más allá de nombres y cargos, lo que está en juego es la confianza colectiva: cada peso que sale de las arcas públicas para educación debería retornar en mejores aulas, apoyo a maestros y oportunidades para niñas y niños de Oaxaca. Exigir transparencia no es un capricho; es cuidar la educación como bien común.
Ciudadanos, docentes y colectivos pueden pedir acceso a la información, solicitar auditorías y exigir respuestas puntuales al Ieepo y a la Secretaría de Finanzas estatal. La rendición de cuentas es el paso para reconstruir la confianza y garantizar que la educación no se utilice como moneda política.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca.
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