Chacahua estrena la guelaguetza afro ‘la rejunjuneada’ que reúne a la costa
Oaxaca de Juárez, Oax., 01 de octubre de 2026. — Por primera vez la Costa de Oaxaca celebrará una versión propia de la Guelaguetza con identidad afromexicana: la Guelaguetza Afro “La Rejunjuneada”, que el 19 de octubre reunirá en Chacahua Isla a diez delegaciones para compartir bailes, música y tradiciones.
La Secretaría de Cultura de Oaxaca informó que el encuentro busca visibilizar las expresiones culturales de las comunidades afromexicanas de la región Costa —desde música de tambor hasta festividades locales— y abrir espacios para que sus costumbres circulen con el mismo respeto que la Guelaguetza de la capital. En la convocatoria participan autoridades comunitarias, promotores culturales y colectivos locales.
“Es la oportunidad de que lo nuestro tenga voz y público sin que se nos quite el origen”, dijo a este periódico Doña Juana Martínez, integrante de la organización comunitaria de Chacahua. Martínez subraya que la fiesta no es una réplica, sino una plataforma para compartir saberes: danzas, cantos, gastronomía y prácticas festivas que han resistido generaciones en la Costa.
La apuesta tiene un doble objetivo: cultural y económico. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las comunidades afromexicanas de Oaxaca han sido históricamente invisibilizadas en políticas públicas y estadísticas; eventos como este buscan cambiar esa narrativa y atraer turismo comunitario que favorezca la economía local, explican los organizadores. La Secretaría de Cultura también plantea que el festival será un espacio de formación para jóvenes y gestores culturales.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta retos concretos. Activistas señalan la necesidad de infraestructura —vías de acceso, transporte y servicios básicos— y de recursos sostenibles que no dependan solo de una fecha anual. “Si queremos que la Rejunjuneada deje huella, necesitamos que las comunidades reciban apoyo continuo para preservar sus prácticas”, advierte la investigadora local y promotora cultural Elena García.
Los organizadores reconocen esos desafíos. La Secretaría de Cultura promueve mesas de trabajo con representantes comunitarios para diseñar un plan que incluya capacitación, logística y protocolos de conservación cultural. También se plantea priorizar la participación de mujeres y jóvenes para fortalecer la transmisión intergeneracional.
Además de espectáculos, el programa contempla talleres de percusión, encuentros gastronómicos y mesas de diálogo sobre derechos culturales y reconocimiento de la población afromexicana. La idea, dicen los promotores, es que la fiesta sea tanto celebración como oportunidad de aprendizaje y de reivindicación política.
Para quienes planean asistir, la recomendación de los organizadores es coordinar con las comunidades anfitrionas y respetar los protocolos locales. Chacahua Isla —zona conocida por su laguna y manglares— vive el evento como un momento para mostrar su identidad sin perder el control de cómo se presenta al público.
La Rejunjuneada llega en un momento en que la discusión sobre reconocimiento y justicia cultural vuelve a la agenda pública. El festival quiere ser más que una fecha: pretende ser un impulso para que las voces afromexicanas de la Costa ocupen espacios culturales y se traduzcan en políticas públicas efectivas. Como reporta la Secretaría de Cultura de Oaxaca, este primer ejercicio será evaluado para diseñar futuras ediciones con mayor alcance y sostenibilidad.
El llamado final es a la participación informada y respetuosa: celebrar la diversidad cultural de Oaxaca implica también acompañar demandas de infraestructura, reconocimiento y derechos. La Rejunjuneada es un paso; la ruta para que ese paso se convierta en camino permanece abierta y depende tanto de las autoridades como de la sociedad civil.
