Diccionarios y algoritmos: cómo la ia puede salvar o acelerar la pérdida de lenguas

La pérdida de lenguas no es un problema remoto: afecta comunidades, memoria y derechos. El lingüista Luis Fernando Lara coordina la mesa «Los diccionarios y la inteligencia artificial», que se realizará este martes 17 de marzo a las 18:00 horas en El Colegio Nacional (Donceles 104, Centro Histórico, CDMX). Participará el filólogo Cecilio Garriga, académico de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Según datos de la UNESCO, cerca de la mitad de las lenguas del mundo podrían desaparecer a lo largo de este siglo si no se toman medidas. En México, instituciones como el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registran una enorme diversidad: decenas de agrupaciones lingüísticas y miles de variantes que viven diariamente en hogares, mercados y escuelas. Esa diversidad está en riesgo por factores como la migración, la discriminación y la falta de políticas públicas sostenidas.

La mesa organizada por El Colegio Nacional propone una reflexión práctica: ¿puede la inteligencia artificial —herramienta que aprende de grandes volúmenes de texto— contribuir a documentar y revitalizar lenguas que carecen de corpus escritos, o terminará por homogeneizar y borrar matices? Expertos como Lara y Garriga pondrán sobre la mesa ejemplos y límites de los diccionarios digitales, la creación de corpus y las tecnologías de reconocimiento y síntesis de voz.

La IA no es neutra. Si se entrena con datos de lenguas mayoritarias, reproducirá sesgos y excluirá voces minoritarias. Pero bien orientada, puede ayudar a acelerar la producción de materiales educativos, facilitar el trabajo de hablantes y docentes para construir diccionarios comunitarios, y crear herramientas accesibles para transmisión intergeneracional.

Las políticas públicas juegan un papel decisivo. No basta con tecnología: hacen falta financiamiento a largo plazo, colaboración con hablantes y escuelas, formación de lexicógrafos locales y marcos legales que reconozcan y protejan los derechos lingüísticos. Así lo señalan especialistas citados por El Colegio Nacional y por organismos internacionales como la UNESCO.

La mesa del 17 de marzo será una oportunidad para escuchar casos concretos, contrastar posturas y pensar medidas aplicables en comunidades mexicanas. Asistir es también una forma de ciudadanía cultural: las lenguas sobreviven cuando hay reconocimiento social, recursos y voluntad política.

Fuente: El Colegio Nacional, UNESCO, INALI y la Universidad Autónoma de Barcelona.

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Aristegui Noticias .