Exdirector del IEEPO niega vínculos con grupos criminales y denuncia campaña de morbo
Afirma que las acusaciones son rumores y exige que se presenten pruebas, dijo a El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca. El exdirector del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) rompió el silencio y rechazó de manera tajante las imputaciones que lo vinculan con grupos criminales. En declaraciones a El Imparcial de Oaxaca sostuvo que las señalamientos son “rumor y morbo” y pidió a las autoridades y a los medios que actúen con responsabilidad.
“No pertenezco a ningún grupo delincuencial; mi carrera pública y mi trabajo en educación están a la vista. Lo que se ha desatado es una campaña mediática que busca dañarme sin pruebas”, dijo el exfuncionario, según el medio local. Añadió que está dispuesto a colaborar con las investigaciones y que confía en que la ley aclarará su situación.
Las acusaciones, que comenzaron a circular en redes y en algunos espacios informativos, han encendido el debate sobre la presunción de inocencia y el impacto que ese tipo de señalamientos tiene en la confianza de la ciudadanía hacia las instituciones. Para muchas comunidades educativas, las denuncias públicas generan incertidumbre y distraen recursos y atención de temas como la infraestructura escolar y la calidad docente.
Hasta ahora, la Fiscalía estatal no ha emitido un comunicado público con imputaciones formales contra el exdirector, señala El Imparcial de Oaxaca. Expertos consultados por diversos medios coinciden en que, más allá de la nota pública, lo que la ciudadanía necesita son investigaciones claras, plazos definidos y acceso a resultados para evitar que la sospecha se convierta en una condena social prematura.
La situación plantea preguntas concretas: ¿qué pruebas existen y quién las presentará? ¿Qué mecanismos tienen las autoridades para separar la información veraz del rumor? En un contexto donde la violencia y la corrupción suelen mezclarse en la opinión pública, la transparencia se vuelve indispensable para proteger tanto a las personas como a las instituciones educativas.
El exdirector pidió también a la sociedad que no deje de exigir justicia y transparencia, pero que respete el debido proceso. “Que se investigue, que se expliquen los hechos y, mientras tanto, que no se mine el trabajo de miles de maestras y maestros con rumores que sólo dañan a los más vulnerables”, señaló.
Para la comunidad oaxaqueña, la disputa es más que una contienda política: afecta la percepción sobre el sistema educativo y la capacidad de las escuelas para funcionar sin sobresaltos. Organizaciones civiles y colectivas de maestros han pedido que cualquier investigación se conduzca con celeridad y con respeto a las garantías legales, y han insistido en que la solución pasa por instituciones fuertes y procedimientos transparentes.
La recomendación, en voz de analistas y actores locales, es clara: pruebas sobre la mesa y respeto al debido proceso. Mientras tanto, la historia sigue abierta y la exigencia ciudadana es simple y urgente: claridad para que la educación no sea rehén del rumor.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
