Montero reasigna plazas PAAE de jubilados a personal “aviador”, denuncian
Familias y docentes alertan que algunos puestos, con sueldos superiores a 30 mil pesos mensuales, están siendo ocupados por personal sin funciones reales.
En la administración del IEEPO bajo Montero, denuncian que plazas del PAAE destinadas a cubrir a docentes jubilados están siendo entregadas a personas que no realizan actividades en las escuelas, los llamados “aviadores”. Así lo señala un reportaje de El Imparcial de Oaxaca, que además estima que varias de esas plazas tienen remuneraciones que superan los 30 mil pesos mensuales.
Docentes y representantes de escuelas consultados por esta redacción explican que esas plazas deberían garantizar la atención y reemplazo de maestros que se retiran o que faltan por enfermedad. En cambio, aseguran, muchas aparecen ocupadas por personas que no asisten a las aulas ni desempeñan labores administrativas, lo que erosiona el servicio educativo y desvía recursos públicos.
“Es como reservar una silla para quien nunca entra al salón”, comenta una maestra que pidió mantener su nombre en reserva. “Mientras tanto, las escuelas siguen sin personal y los padres pagan las consecuencias”.
El caso pone en tela de juicio la transparencia en la asignación de nóminas. Según El Imparcial de Oaxaca, la práctica afecta tanto a pequeñas comunidades rurales como a planteles urbanos y genera malestar entre quienes esperan plazas legítimas o dependen de la cobertura que prometen las plazas de jubilados.
Desde la perspectiva presupuestal, plazas con sueldos que rebasan los 30 mil pesos representan una carga importante para las arcas estatales cuando no están justificadas por trabajo real. Profesores entrevistados señalan que esos recursos podrían orientarse a contratar suplentes, mejorar infraestructura o apoyar programas educativos locales.
La oficina del IEEPO a cargo de Montero fue contactada para dar su versión. En respuesta institucional, algunos comunicados han defendido regularizaciones de nómina y ajustes administrativos, pero las explicaciones no han disipado las dudas de sindicatos y colectivos docentes, que demandan transparencia y auditorías exhaustivas.
Organizaciones gremiales y vecinos piden que la Secretaría de Educación y las instancias fiscalizadoras revisen los expedientes de asignación y el cumplimiento de funciones. “No se trata de señalar a quienes reciben un ingreso, sino de garantizar que el dinero público se use para lo que fue destinado: la educación”, dice un dirigente local.
En el plano ciudadano, la situación impacta en la calidad del servicio: escuelas sin maestros, tareas de apoyo no cubiertas y una sensación creciente de injusticia entre quienes sí trabajan diariamente por la educación de niñas y niños. Para muchos, la medida deja la sensación de que las plazas actúan como un colchón para clientelas políticas en lugar de un mecanismo de protección social.
Frente a este escenario, fuentes consultadas proponen medidas concretas: auditorías públicas de las plazas PAAE, publicación de las nóminas y horarios reales de trabajo, así como sanciones administrativas cuando se compruebe ocupación irregular. También plantean revisar los mecanismos de jubilación y sustitución para evitar que la rotación deje huecos aprovechables por intereses ajenos al servicio educativo.
La denuncia difundida por El Imparcial de Oaxaca abre la puerta a un debate más amplio sobre la gestión de recursos en la educación pública de Oaxaca. La ciudadanía, advierten expertos y docentes, tiene derecho a exigir cuentas claras y a participar en propuestas que aseguren justicia en el empleo y calidad educativa para las escuelas del estado.
Esta redacción continuará dando seguimiento al caso para documentar respuestas oficiales y el avance de cualquier investigación administrativa. Mientras tanto, familias y maestros mantienen la presión para que las plazas PAAE cumplan la función social para la que fueron creadas.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
