Percepción de inseguridad en Oaxaca baja 7.8 puntos en un año, reporta INEGI
Oaxaca de Juárez, Oax. 26 de octubre de 2026.
La sensación de inseguridad entre los habitantes de Oaxaca de Juárez registró una caída notable entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026: pasó de 76.2 a 68.4 por ciento, una disminución de 7.8 puntos, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI. El Gabinete de Seguridad del Gobierno del Estado destacó este avance como resultado de acciones recientes en la materia.
Para quien camina por el centro histórico o atiende un comercio, la cifra se siente como un respiro, pero no como una garantía. La ENSU mide la percepción en distintos espacios públicos —calle, transporte, zonas comerciales— y el retroceso en el porcentaje indica que menos personas se sienten inseguras, aunque todavía la mayoría conserva esa percepción.
El Gabinete de Seguridad atribuye la mejora a una combinación de medidas: mayor presencia policial en puntos críticos, patrullajes coordinados y programas sociales orientados a jóvenes en riesgo. Estas intervenciones, dice la autoridad, han contribuido a cambiar la sensación de quienes viven y trabajan en la ciudad.
Vecinos y comerciantes consultados reconocen el cambio, pero insisten en que la seguridad no se construye solo con vigilancia. Señalan problemas pendientes como la falta de alumbrado en colonias, la atención a la violencia intrafamiliar y la necesidad de rutas claras para denunciar delitos. Es, en palabras de varios, una mejoría que debe consolidarse con acciones de prevención y justicia.
Es importante recordar que la percepción no siempre coincide con la evolución de los delitos denunciados o las carpetas de investigación. Para tener una imagen completa hacen falta cruces con estadísticas de denuncia y resultados en procuración de justicia. Por eso especialistas y organizaciones civiles piden transparencia permanente en los datos y rendición de cuentas sobre los programas que se implementan.
La caída de 7.8 puntos que reporta el INEGI es una buena noticia, pero también una llamada a no bajar la guardia: mantener y ampliar inversiones en prevención, servicios sociales, iluminación y fiscalía eficiente. Al final, la seguridad se construye en la vida cotidiana —en escuelas, mercados y plazas— y requiere tanto a autoridades responsables como a una ciudadanía activa y vigilante.
Fuentes: INEGI (ENSU) y Gabinete de Seguridad del Gobierno del Estado.
