Ilustración generada con IA
La presidenta Claudia Sheinbaum inicia noviembre con una aprobación del 69 por ciento, según la encuesta de El Financiero, un indicador fuerte para un gobierno que apenas cumple su primer semestre (El Financiero). Sin embargo, el entorno político y social que enfrenta demanda profundidad en su ejercicio de gobernabilidad y claridad ante viejas y nuevas prácticas políticas, así como ante las presiones internacionales.
Viejas prácticas, nuevos escándalos
El reciente escándalo de videos que muestran a la expresidenta del INE, Guadalupe Taddei, en un supuesto reparto de dinero con su proveedor preferido (EL PAÍS), revive fantasmas de corrupción e impunidad en el contexto electoral. Este tipo de casos, que parecen repetirse sexenio tras sexenio, subrayan la urgencia de fortalecer la credibilidad de las instituciones electorales y los mecanismos de fiscalización. Es relevante especialmente en estados del sur, como Oaxaca, donde la desconfianza hacia las autoridades electorales suele potenciar conflictos poselectorales y judicializaciones interminables.
La polémica está lejos de ser aislada. El Universal reporta que diputados de Morena replican el llamado “plan Monex”, una estrategia de dispersión de recursos que en 2012 quedó asociada a la compra de votos. Si bien los detalles actuales no se duplican exactamente, la sola mención de viejos esquemas, ahora en boca de los partidos en el poder, erosiona las expectativas de cambio y profundiza el desgaste de la clase política. Como columnista, considero que la administración Sheinbaum debe marcar distancia clara, no solo con palabras sino con acciones contundentes, de cualquier práctica que ponga en entredicho la legitimidad del proceso democrático.
Gobernabilidad y blindaje ante la coyuntura internacional
La relación con Estados Unidos se mantiene como uno de los principales retos. Tras las elecciones en ese país, Sheinbaum respondió en conferencia matutina que el gobierno mexicano respetará el resultado y que «no nos corresponde opinar» (Infobae). La cautela es entendible, más aún cuando Texas ha reactivado reclamaciones territoriales en el Río Bravo, que la mandataria atribuye a fines electorales (El Comentario). Ante amenazas como la posible designación de cárteles mexicanos como organizaciones terroristas en Washington, Sheinbaum recuerda la defensa de la soberanía a través de la legislación nacional (Infobae). Es un mensaje dirigido tanto a la Casa Blanca como al electorado nacional, que históricamente valora la no injerencia extranjera, especialmente en las regiones fronterizas y el sur del país, donde los efectos de las políticas bilaterales suelen sentirse con mayor crudeza.
La narrativa pública y el reto de la seguridad
Si bien los niveles de aprobación de Sheinbaum se mantienen estables, la valoración sobre su gestión en seguridad ha descendido (HolaNews). Este indicador es especialmente relevante en entidades como Oaxaca, donde la violencia asociada al crimen organizado y las disputas territoriales siguen al alza. No basta con el respaldo popular: la agenda de seguridad debe traducirse en acciones efectivas y medibles. La confianza ciudadana en los primeros meses de un gobierno suele ser efímera si no hay resultados tangibles, y en el sur del país la demanda de paz y justicia social es urgente.
En medio de estos retos, el gobierno federal intenta posicionar temas distintos, como la inauguración del primer Centro de Distribución Robótico de Mercado Libre en Hidalgo (Gob MX). Si bien esto abona en la narrativa de modernización y atracción de inversiones, la agenda pública sigue dominada por la inseguridad y los escándalos políticos.
Conclusión
Mi opinión es que la administración Sheinbaum enfrenta un dilema: capitalizar su alta aprobación para impulsar cambios de fondo o caer en la inercia de prácticas que, aunque conocidas, ya no son toleradas por la sociedad civil, menos aún en regiones históricamente marginadas. La vigilancia sobre las instituciones, la firmeza ante desafíos externos y la efectividad en seguridad definirán si la legitimidad inicial se convierte en gobernabilidad duradera.
Rodrigo Villalobos · Palacio y Plaza. Columna de opinión elaborada con asistencia de inteligencia artificial a partir de información publicada por otros medios.
