Alerta por drones: defensa reporta reducción en agresiones pero persiste el riesgo
Trevilla Trejo admitió una baja en los ataques con artefactos aéreos, pero no ofreció cifras ni el intervalo de tiempo; comunidades y expertos piden transparencia y acciones concretas.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reconoció en los últimos días que las agresiones con drones han disminuido, según declaraciones de Trevilla Trejo. Sin embargo, como afirmó el propio funcionario, no se precisaron ni los números ni el periodo en que ocurrió esa baja, lo que deja pendientes más preguntas que respuestas.
Los ataques con drones, que en varios casos han sido atribuidos a grupos criminales, han mostrado al país una vulnerabilidad nueva: artefactos relativamente baratos y fáciles de conseguir que pueden provocar incendios, daños a instalaciones militares y miedo en comunidades cercanas. Aunque la Sedena reporta una tendencia a la baja, ese dato aislado no elimina la percepción de inseguridad en poblaciones que han sufrido estos episodios.
Fuentes oficiales consultadas por este medio, entre ellas voceros de la Sedena, coinciden en que el fenómeno exige una respuesta coordinada: mejorar la vigilancia del espacio aéreo bajo mil pies, fortalecer la cooperación con autoridades civiles y aplicar tecnología de detección y neutralización. Expertos en seguridad pública que han seguido el tema señalan que la inversión en equipos antidrone debe acompañarse de protocolos claros, transparencia en los reportes y rendición de cuentas sobre resultados.
Para la gente en zonas afectadas, la prioridad no son las estadísticas sino la seguridad cotidiana: escuelas que cierran por temor, mercados y carreteras que reducen su actividad, y familias que viven con la incertidumbre de nuevas agresiones. Por eso organizaciones civiles y líderes comunitarios han pedido a la Sedena y a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana datos públicos más detallados y planes de protección comunitaria.
La reducción anunciada por Trevilla Trejo puede ser una buena señal, pero sin cifras verificables y sin medidas visibles para prevenir la reaparición de incidentes, el avance se siente parcial. La Sedena tiene ahora la oportunidad de consolidar esa mejora con información clara, diálogo con las comunidades y acciones que combinen tecnología, inteligencia y prevención social.
En resumen: hay menos ataques, según la Defensa, pero la tranquilidad no está garantizada. La solución exige transparencia, coordinación interinstitucional y políticas públicas que prioricen a las comunidades afectadas.
Fuente: Secretaría de la Defensa Nacional (declaraciones de Trevilla Trejo).
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