Una tarjeta, todo el sistema: así operará la credencial del servicio universal de salud
La nueva credencial del Servicio Universal de Salud promete simplificar la atención médica: una sola identificación vinculada a un expediente digital que permitirá recibir atención gratuita en cualquier hospital público, sin importar si eres derechohabiente del IMSS, ISSSTE o usuario de los servicios estatales. Así lo explican comunicados de la Secretaría de Salud y reportes publicados por El Imparcial de Oaxaca.
En la práctica, la tarjeta funcionaría como una llave. Al presentarla en cualquier módulo o unidad hospitalaria, el personal podrá acceder al historial clínico electrónico del paciente, conocer alergias, medicamentos y estudios previos, y dar continuidad al tratamiento aunque el usuario cambie de ciudad o institución. La idea es evitar papeleo, duplicidad de estudios y retrasos en urgencias.
Para entender el impacto, imagina a doña Carmen, que vive en Oaxaca pero viaja con frecuencia a la Ciudad de México para ver a su familia. Si necesita atención en un hospital capitalino, con la credencial y el expediente digital su historia médica estaría disponible y recibiría atención sin tener que demostrar afiliación o pagar en el momento.
Según la Secretaría de Salud, el sistema contempla:
1) Interoperabilidad entre las bases de datos de las distintas instituciones públicas;
2) Un expediente clínico electrónico nacional que siga al paciente;
3) Atención sin cobros en unidades públicas adheridas al Servicio Universal de Salud;
4) Protección de datos personales y mecanismos de seguridad para el acceso a la información.
Estas medidas suenan prometedoras, pero la implementación enfrenta retos claros. Primero, la infraestructura tecnológica: no todos los hospitales públicos cuentan hoy con equipos, conectividad o personal capacitado para operar expedientes digitales. Segundo, la coordinación administrativa entre IMSS, ISSSTE, hospitales estatales y la Secretaría de Salud exige protocolos, presupuesto y un calendario realista. Tercero, la protección de datos es una preocupación legítima: una base centralizada requiere garantías fuertes sobre quién puede ver qué información y cómo se auditan accesos.
En términos financieros, la atención gratuita implica mayor gasto público en medicamentos, insumos y contratación de personal. El gobierno ha señalado que la iniciativa será parte de la reorganización del gasto en salud, pero familiares del presupuesto y auditorías independientes tendrán que verificar que los recursos se traduzcan en servicios concretos.
Expertos consultados por medios como El Imparcial de Oaxaca han coincidido en que el éxito dependerá de la implementación local. En hospitales con buena infraestructura el cambio será más fluido; en comunidades rurales habrá que invertir en conectividad, equipos y formación de médicos y enfermeras. También será clave un plan claro para migrar expedientes físicos al formato digital sin perder información histórica.
En lo inmediato, la Secretaría de Salud informa que iniciará pilotos en varias entidades y que la entrega de la credencial será progresiva. No hay, por ahora, una fecha única para su cobertura nacional, por lo que las personas deben mantenerse informadas en sus centros de salud locales sobre cómo y cuándo podrán tramitarla.
La credencial única tiene el potencial de reducir trámites y mejorar la continuidad del cuidado. Pero para que no quede en una tarjeta bonita es necesario que la promesa venga acompañada de inversión real, transparencia y control ciudadano. Desde El Imparcial de Oaxaca seguiremos informando sobre los avances, los plazos y los impactos concretos en la atención que reciben familias en Oaxaca y en todo el país.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial
