Nino morales convoca al pueblo a escribir una nueva constitución de Oaxaca
La propuesta impulsa un proceso constituyente desde abajo, con diálogo y respeto a derechos
Oaxaca. Nino Morales llamó ayer a iniciar un proceso ciudadano para rehacer la Constitución estatal, una apuesta por llevar a la ley el diálogo y la protección de derechos, según reportó El Imparcial de Oaxaca. La iniciativa plantea que la Carta Magna deje de ser un documento cerrado y vuelva a ser una herramienta para la vida cotidiana de la gente.
Desde su discurso, Morales planteó que la reforma debe construirse “desde el pueblo”, con foros, asambleas y mecanismos que permitan a comunidades, pueblos indígenas, organizaciones sociales y ciudadanía aportar propuestas. La idea central es que la Constitución recoja garantías concretas en materia de salud, educación, tierras, agua y autonomía municipal, así como procedimientos más claros para la participación ciudadana.
El llamado rompe con el modelo tradicional de decisiones tomadas por élites políticas, y por eso ha generado resistencias y debates. Algunas voces institucionales cuestionan el alcance de un proceso ciudadano sin reglas claras; otras organizaciones sociales ven en la convocatoria una oportunidad para ampliar derechos y hacer del texto constitucional un instrumento más cercano a la realidad de las comunidades.
La propuesta, tal como la narró El Imparcial de Oaxaca, incluye la posibilidad de consultas públicas territoriales y la creación de comités locales que sistematicen las propuestas para entregarlas a una eventual asamblea constituyente. Morales sostiene que este camino permitirá evitar reformas superficiales y garantizar que los cambios se traduzcan en servicios y programas tangibles.
En la práctica, rehacer la Constitución implica retos: definir quién convoca formalmente el proceso, establecer plazos, asegurar representatividad y evitar la captura por intereses particulares. También requiere acuerdos básicos sobre temas sensibles como régimen de usos y costumbres, autonomía de los municipios, sustentabilidad y derechos colectivos.
Para quienes lo impulsan, la fuerza del proyecto está en convertir la Constitución en un espejo de las demandas sociales; para los críticos, la viabilidad depende de reglas claras y la garantía de pluralidad. En ambos casos, el resultado marcará el rumbo político y social de Oaxaca en los próximos años.
El llamado de Morales abre la puerta a que la ciudadanía decida si quiere participar. Si la experiencia sirve de algo, será medir cuánto peso real tiene la voz popular frente a decisiones estructuradas desde arriba. El reto ahora es transformar la intención en procesos concretos y transparentes donde las personas vean reflejadas sus necesidades.
Como informó El Imparcial de Oaxaca, los próximos pasos anunciados incluyen foros locales y la invitación a organizaciones sociales para construir agendas temáticas. Queda por ver si ese diálogo logra unir a actores diversos y traducir las propuestas en artículos constitutivos que mejoren la vida de las y los oaxaqueños.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
