Congreso local exige a municipios expedir programas de ordenamiento territorial en seis meses

San Raymundo Jalpan, Oax., a 23 de enero de 2026.

En sesión ordinaria, la LXVI Legislatura aprobó reformar y adicionar diversas disposiciones para que todos los municipios del estado cuenten con su Programa Municipal de Ordenamiento Territorial o, en su caso, con el Programa de Desarrollo Urbano, informó el Congreso del Estado de Oaxaca. Los ayuntamientos que aún no los tengan dispondrán de un plazo de seis meses para expedir dichos instrumentos.

La medida busca poner “los planos” de cada localidad en orden: determinar usos del suelo, proteger zonas de riesgo, planear vivienda y servicios públicos, y evitar desarrollos irregulares que después resultan costosos para la población. En palabras sencillas, se trata de dar reglas claras sobre dónde se puede construir, qué áreas deben protegerse y cómo atender el crecimiento urbano para que no deje a nadie sin agua, transporte o seguridad.

Según el Congreso del Estado de Oaxaca, la reforma pretende también fomentar la coordinación entre municipios, el Estado y la federación, y promover la participación ciudadana en la elaboración de los programas. Eso implica talleres, consultas públicas y la obligación de transparentar los criterios técnicos y los proyectos derivados del ordenamiento.

El cambio llega en un contexto donde varios municipios enfrentan problemas de crecimiento desordenado, asentamientos en laderas, inundaciones y deficiencia en servicios básicos. Especialistas consultados por este diario coinciden en que un programa bien diseñado puede reducir riesgos y ahorrar recursos, pero advierten que la norma no basta si no va acompañada de apoyo técnico y presupuestal a los ayuntamientos.

Los retos son claros: muchas presidencias municipales carecen de equipos técnicos, de datos cartográficos actualizados y de presupuesto para ejecutar obras conforme a un plan. Por eso organizaciones civiles y académicas piden que el Estado destine recursos y capacitación, y que la sociedad civil vigile su cumplimiento para evitar reglas en el papel que no se traduzcan en mejoras reales.

La reforma, aprobada por la LXVI Legislatura y difundida por el Congreso del Estado de Oaxaca, abre la puerta a una planeación más ordenada, pero su éxito dependerá de la voluntad política, la participación ciudadana y la disponibilidad de fondos. Para las comunidades, esto podría significar barrios más seguros, mejor acceso a servicios y menos sorpresas cuando llega la temporada de lluvias.

La invitación implícita es a que los municipios aprovechen el plazo de seis meses para diseñar planes con la gente: escuchar a vecinos, priorizar riesgos y proyectar la ciudad o el pueblo que quieren en cinco o diez años. Si se hace bien, el ordenamiento territorial dejará de ser un papel más y pasará a ser una herramienta para mejorar la calidad de vida.

Fuente: Congreso del Estado de Oaxaca.

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