Con 1,532 mdp en tres años, Ceabien impulsa agua y saneamiento para más de 2.3 millones
Oaxaca de Juárez, Oax., 05 de octubre de 2026. En un periodo de tres años, la Comisión Estatal de Bienestar (Ceabien) reporta una inversión de 1,532 millones de pesos destinada a obras y acciones de agua potable, drenaje y saneamiento de ríos que, según la dependencia, han beneficiado a más de 2.3 millones de oaxaqueñas y oaxaqueños.
Según el Gobierno de Oaxaca y la propia Ceabien, los recursos se han dirigido a la construcción y rehabilitación de redes de agua potable, colectores de drenaje, plantas de tratamiento y labores de limpieza y saneamiento fluvial. En la práctica, esas obras buscan reducir las interrupciones en el suministro, disminuir riesgos sanitarios y evitar que las lluvias arrastren contaminantes hacia comunidades y zonas agrícolas.
Para muchas familias, el cambio se nota en lo inmediato: menos viajes para acarrear agua, menos casas con inundaciones por drenaje obstruido y menos malos olores junto a los ríos. Es el tipo de inversión que toca la vida cotidiana como cuando se arregla una tubería vieja para que el agua llegue clara al grifo.
No obstante, la información oficial también admite retos. Ceabien reconoce que mantener la infraestructura, asegurar la operación de plantas de tratamiento y coordinarse con ayuntamientos y organismos operadores locales sigue siendo clave. Sin una estrategia clara de mantenimiento y participación ciudadana, las obras pueden perder eficacia con el tiempo.
El balance reportado por Ceabien muestra avances cuantificables, pero también obliga a preguntas sobre equidad territorial y sostenibilidad financiera. ¿Llegan las obras con la misma intensidad a comunidades indígenas y zonas rurales alejadas? ¿Se prevé presupuesto para la operación a mediano y largo plazo? Estas son preocupaciones que organizaciones civiles y vecinos han planteado en distintos municipios de la entidad.
Desde la visión del Gobierno estatal y la Comisión Estatal de Bienestar, la apuesta por infraestructura hídrica es una prioridad para mejorar salud pública y calidad de vida. Para que esos beneficios perduren, el siguiente paso es consolidar esquemas de mantenimiento, transparencia en el gasto y mecanismos de participación comunitaria que permitan vigilar y cuidar lo construido.
Como periodista joven en Oaxaca, veo que las cifras —1,532 millones y 2.3 millones de beneficiarios— son un punto de partida. La tarea ahora es que las tuberías, plantas y riberas no queden sólo en el papel, sino que se conviertan en servicios permanentes que garanticen agua limpia y ríos más sanos para todas y todos.
Fuentes: Comisión Estatal de Bienestar (Ceabien) y Gobierno del Estado de Oaxaca.
