Antigripales suben 8.88% y aprietan el bolsillo justo cuando aumentan los contagios en Oaxaca
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reporta que los medicamentos antigripales se encarecieron 8.88% en un año. La cifra llega en un momento sensible: el boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud federal registra 369,256 infecciones respiratorias agudas en Oaxaca en lo que va del año, un empujón a la demanda que puede traducirse en más salida de dinero para las familias.
En términos sencillos, si un jarabe o un paquete de antigripales costaba 100 pesos hace un año, hoy rondaría los 108.88 pesos. Para quienes compran varios productos cuando aparecen los primeros síntomas —analgésicos, descongestionantes y vitaminas— el incremento se siente como una factura extra que no se esperaba.
Las razones detrás del alza no son únicas: la presión inflacionaria general, problemas en la cadena de suministro y una mayor demanda por la temporada de virus suelen empujar los precios. Además, cuando aumentan los contagios —como muestran los datos de la Secretaría de Salud— las farmacias y tiendas venden más unidades, lo que a veces provoca desabasto o variaciones en el precio entre establecimientos.
El impacto es especialmente duro para hogares con ingresos limitados y para quienes deben comprar medicinas para varios miembros de la familia. En zonas rurales de Oaxaca, donde el acceso a servicios de salud públicos puede ser irregular, el recurso inmediato suele ser acudir a la farmacia más cercana y eso encarece el presupuesto doméstico.
¿Qué puede hacer la autoridad y qué puede hacer la gente? Desde una perspectiva pública, es necesario que las instituciones monitoreen precios y garanticen el abasto de medicamentos en centros de salud gratuitos o subsidiados. También es urgente fortalecer campañas de prevención —vacunación, higiene, información sobre uso responsable de medicamentos— para reducir la demanda innecesaria. Para las familias, conviene comparar precios, preguntar por presentaciones genéricas y aprovechar los servicios de salud pública cuando estén disponibles.
La información de Inegi junto con el boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud federal ponen sobre la mesa dos desafíos simultáneos: más gente con enfermedades respiratorias y medicinas que suben de precio. La combinación obliga a responsables públicos y ciudadanía a buscar soluciones prácticas que protejan la salud sin que la economía familiar sea la primera víctima.
Fuentes: Inegi; boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud federal.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
