Inauguran en Chocolate camino de concreto hidráulico que beneficia a mil seis habitantes
San Juan Guichicovi, Oax., 7 de noviembre de 2026.— El gobernador Salomón Jara puso en marcha este sábado un tramo de concreto hidráulico en la ranchería Chocolate, una vialidad de 830 metros que, según el Gobierno de Oaxaca, representó una inversión de 6.4 millones de pesos y beneficia de manera directa a 1,006 personas.
La obra, explicó el gobierno estatal durante el acto inaugural, busca mejorar la conexión entre Chocolate y la cabecera municipal, facilitar el acceso a escuelas, centros de salud y mercados, y reducir el tiempo y costo del transporte para productores y familias. El concreto hidráulico fue elegido por su durabilidad frente a la añeja costumbre de caminos de terracería que se vuelven intransitables en temporada de lluvias.
Para poner la obra en perspectiva: la inversión equivale a poco más de 7,711 pesos por metro de camino, y cerca de 6,358 pesos por habitante beneficiado, cálculos obtenidos a partir de los datos oficiales entregados por el Gobierno de Oaxaca. Estas cifras sirven para dimensionar la magnitud del gasto público y evaluar su impacto en la vida cotidiana de la comunidad.
Vecinos consultados coincidieron en que el camino traerá alivio inmediato. Una mujer joven que trabaja vendiendo tortillas dijo que ahora podrá llevar su mercancía con menos pérdidas y llegar con más rapidez al mercado; otros señalaron que la ambulancia podrá acceder sin impedimentos cuando haya una emergencia. Sin embargo, también manifestaron inquietudes sobre el mantenimiento a largo plazo y solicitaron al ayuntamiento recursos y un plan claro para conservar la obra.
El gobernador Jara destacó que las obras de infraestructura en municipios como San Juan Guichicovi forman parte de una estrategia para reducir desigualdades territoriales y darle prioridad a comunidades históricamente rezagadas. En el evento, el presidente municipal subrayó la coordinación entre el gobierno estatal y autoridades locales para ejecutar el proyecto.
Especialistas y actores sociales suelen señalar que una inversión en infraestructura es útil solo si se acompaña de un esquema de mantenimiento y participación comunitaria. En ese sentido, organizaciones locales llaman a diseñar comités de vigilancia ciudadana y a mantener la transparencia en los rubros de conservación y futuras intervenciones.
El camino en Chocolate es una mejora concreta para cientos de familias, pero también pone sobre la mesa retos administrativos y financieros: ¿quién asumirá el costo de bacheo y limpieza? ¿cómo se integrará a un plan mayor de conectividad regional? Estas preguntas siguen vigentes ahora que la obra ha sido inaugurada.
Según el Gobierno de Oaxaca, la construcción cumplió con los tiempos previstos y generó empleos temporales durante la ejecución. La recomendación de expertos y vecinos es que la obra se convierta en punto de partida para más inversiones en servicios básicos, educación y salud, no en un proyecto aislado.
El caso de Chocolate ilustra cómo una intervención de menos de un kilómetro puede cambiar rutinas, economías domésticas y expectativas comunitarias. Ahora corresponde a la población, al ayuntamiento y al estado asegurar que la inversión rinda no solo en metros de concreto, sino en mejoras sostenibles para la calidad de vida.
