Fuerte represión en Guadalajara tras protesta por agua contaminada; hay heridos y nueve detenidos
Guadalajara. Una marcha de al menos 10 mil personas que exigía soluciones ante la contaminación del agua fue dispersada esta tarde por agentes antimotines al llegar a Casa Jalisco, la residencia del gobernador Pablo Lemus, protegida con vallas que bloquearon el acceso a la calle, según los organizadores y reportes de la Secretaría de Seguridad de Jalisco.
La jornada comenzó en varios puntos de la ciudad y reunió a familias, estudiantes, colectivos vecinales y trabajadores que denunciaron olor y cambios en el color del agua en distintas colonias. “Venimos por la salud de nuestros hijos, no por pelea política”, dijo uno de los manifestantes, y esa demanda de claridad y pruebas fue el centro del reclamo.
Al aproximarse a Casa Jalisco la protesta chocó con un cerco metálico. Testigos cuentan que los agentes respondieron con gases lacrimógenos y empujones. Organizaciones civiles y el colectivo organizador reportaron varios lesionados por la intervención; la Secretaría de Seguridad de Jalisco confirmó que hubo heridos y que nueve personas fueron retenidas.
La Fiscalía del Estado, consultada por este medio, informó que las detenciones se hicieron por presuntas faltas al orden público y que las personas quedaron a disposición para resolver su situación jurídica. La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) anunció que dará seguimiento a las quejas por uso excesivo de la fuerza.
Más allá del enfrentamiento, la raíz del conflicto es la falta de respuestas claras sobre la calidad del agua. Los organizadores exigieron pruebas independientes, comunicación transparente por parte de la Secretaría de Salud Jalisco y acciones concretas para dotar de agua potable segura a las zonas afectadas. “Queremos análisis públicos, independencia de los laboratorios y un plan de atención para los vecinos”, dijo un representante del colectivo.
Vecinos que llevan semanas con problemas en el suministro relataron malestares estomacales y pérdida de confianza en los cortes y en los informes oficiales. Expertos consultados por la protesta pidieron que las autoridades locales publiquen resultados de monitoreos con laboratorios acreditados y medidas urgentes de mitigación mientras se realizan los estudios.
La respuesta institucional todavía es parcial. La Secretaría de Seguridad de Jalisco señaló que la intervención buscó evitar daños a la residencia oficial y resguardar el orden; la Secretaría de Salud estatal, según el colectivo, no ha presentado hasta ahora un plan claro ni un calendario de acciones públicas que atienda las preocupaciones sanitarias de los habitantes.
Testimonios recogidos en el lugar muestran enojo y cansancio. Para muchos, la manifestación era una forma de visibilizar una amenaza cotidiana: “No es solo una movilización, es la salud de la comunidad”, dijo una madre que asistió con su pequeño.
Organizaciones sociales convocaron a una asamblea para las próximas horas y anunciaron que mantendrán la exigencia de transparencia y acceso a análisis independientes. La CEDHJ y defensores de derechos humanos demandaron a las autoridades que respeten el derecho a la protesta y que cualquier actuación policial sea investigada con imparcialidad.
Este medio seguirá el desarrollo del caso y la información oficial sobre el estado de salud de los lesionados, la situación legal de los nueve detenidos y las medidas que las autoridades de Jalisco implementen para garantizar agua potable segura a las comunidades afectadas. Fuente: organizadores, Secretaría de Seguridad de Jalisco y Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco.
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